jueves, 5 de noviembre de 2015

China

Para entender el presente

Una mirada al pasado

En 2011 perdió las elecciones en BCS el grupo denominado Los Cabos luego de un rompimiento entre los leonelistas que se habían empoderado en el gobierno a través del PRD, para dos años después pelear la plaza de venta de drogas que se les salía de las manos…..

Leonel Cota se alió al Cartel de los Arellano Félix en 2004 para hacerse de la vista gorda en el tráfico de drogas y armas que estos realizaban, y realizan a todo lo largo y ancho de la península de Baja California desde los años 80´s en que se empoderaron en la fronteriza Tijuana.

Antes de retirarse de la plaza de BCS, el encargado de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI), en reunión con el cuerpo de seguridad del estado, dejó en claro quién era el jefe de plaza y quiénes conformaban sus células de distribución de drogas en La Paz. Destacaban el Javy, el Paisa, el Oajaco, el Güero Layo, el Adan de la 8 y los Quiróz y cómo éstos tenían dividida la Plaza. En un CD les dejó la información necesaria y suficiente para que hicieran lo que mejor les conviniera.

El encargado de la AFI creyó que actuarían conforme a derecho pero Leonel Cota ya había recibido los beneficios del narcotráfico por lo que mejor dejó en manos de sus sicarios Lenín Rodríguez y Joel (el Coreano) Martínez Rosas, la información privilegiada que recién recibía para que se encargaran de cobrar cuota por la venta de droga. Así lo hicieron por varios años, cobraron piso hasta que perdieron el poder político y el respeto de otros carteles con la ejecución el 25 de octubre de 2011, en Cabo San Lucas, del comandante Martín Márquez Ruiz a manos de los sicarios Jesús Manuel Reyes Flores (El Negro) y Jaime Alberto Alvarado Moreno (El Jimmy) desertores del grupo especializado de las fuerzas armadas denominado los Gafes (Grupo Aeromóvil de las Fuerzas Especiales)

La ejecución se ordenó porque creyeron que el comandante se habría quedado con 5 millones de pesos que traía consigo otro ejecutado, este de nombre Eleazar García Gómez (El Belén), y que servía al jefe de plaza conocido como El Javy. Debido a que los matones fueron ubicados, después de asesinar al comandante, en una casa de seguridad de la colonias Brisas del Pacifico se desató una balacera donde intervinieron elementos de la Marina y, en la refriega cayó abatido el teniente de corbeta Enrique Gervasio Martínez, un pistolero que estaba en la casa de seguridad identificado como Héctor Javier Arredondo Díaz (El Mazo) y de que tres agentes de la Policía Ministerial del Estado resultaron heridos en el mismo incidente, los bien entrenados desertores lograron escabullirse por entre las sombras de la noche y, desde luego con el apoyo de policías desleales de la talla de el Coreano.

Luego de operar en San José del Cabo durante los siguientes meses junto a el Barbas, el Coreano y el Chinola, el 24 de enero de 2012 asesinaron en la colonia El Zacatal de San José del Cabo a un integrante de la organización delictiva de  Javier Acosta López (El Javy ) de nombre José Luis Oceguera (El Chilango), todo esto con la finalidad de advertir que ellos serían los nuevos jefes de plaza.

La policía ministerial logró desarticular la banda donde también participaban Martín Guadalupe Ceseña Ceceña (El Martincillo) Joseph Antony López (El Gringo) así como Ángel Rivero López (El Tigre) quien se perfilaba como el jefe de plaza del Cártel La Oficina en Los Cabos; se cuidaron de no detener al Coreano, al Barbas y al Chinolas, que eran quienes pagaban piso por la venta de droga; como se podrá advertir, la plaza era pagada por cualquiera que se dedicara a la venta de estupefacientes pues la sed de dinero es grave en los cuerpos de seguridad que supuestamente deben combatir el tráfico y prevenir la drogadicción.

Raymundo Flores aparece de espaldas, con chaleco antibalas, el jefe de inteligencia de la procuraduría Edgar Roberto Siquieros Rojo es el panzón de lentes y el Oajaco es el que tiene la mano izquierda en la bolsa del pantalón, mientras que su mano derecha la descansa en la cerca perimetral. A diez metros un agente ministerial ofrece protección.

3A raíz de este evento la SEIDO abrió un expediente en contra de servidores públicos de BCS pues los detenidos empezaron a mencionar los nombres de Edgar Roberto Siqueiros Rojo, jefe de inteligencia de la procuraduría; Luis Alberto López López, exasesor jurídico de la SSPE, refugiado en la coordinación de giras del gobernador donde Irineo Martínez (también mencionado en el expediente) era el jefe; se menciona a Raymundo Flores Aguilar, perito criminólogo, pues se logró capturar una imagen fotográfica donde éste platicaba con el Oajaco y el jefe de inteligencia de la procuraduría. Otros que aparecen en el expediente han dejado de ser funcionarios como Lenín Rodríguez, Joel Martínez y otros más pesados que poco a poco irán apareciendo en esta historia criminal.

Otro evento que alertó a la población del maridaje entre algunos policías corruptos y el Javy fue el hecho que se escenificó un año después, a deshoras de la madrugada cuando un comando ‘rafageó’ la casa del comandante Francisco Iván Rochín González en San José Viejo, localizado en las calles Oaxaca y Puebla, además de serías amenazas de muerte de parte del incipiente cartel de La Oficina a los también agentes ministeriales Julio César castillo, Alfonso Meza y Daniel Rodríguez.

Luego de que los medios de comunicación publicaran la foto donde se ve al Oajaco junto a dos funcionarios públicos, su cuerpo fue encontrado en una brecha que conduce de Ciudad Constitución a la Hacienda-Misión de San Luis Gonzaga, junto a su guardaespaldas José Guadalupe Puentes Calderón (El Garapiñado) con evidentes signos de torturas punzocortantes en el cuello, quemaduras en el rostro para luego de sacarles la información que querían, sus asesinos los degollaron atados de pies y manos. La escena del crimen (por la forma de la tortura y la muerte) reveló que los asesinos habrían sido agentes ministeriales conocidos del Oajaco.
Enseguida de esta ejecución salió a relucir el nombre de Inés Zamudio y Manuel Garibay (El Manuelón) pertenecientes al cartel de los Arellano Félix, sujetos que habían empezado a ser protegidos por los cuerpos de seguridad a través de una módica cuota de 10 a 20 mil pesos semanales para el director de seguridad y tránsito municipal, y comandante de los ministeriales, respectivamente.
El reacomodo de quienes se disputaban la plaza empezaba a ser noticia, después de sacar de la jugada al Adán de la 8, al Güero Layo, a los Quiróz, y de la ejecución del Oajaco, por la serie de brutales ejecuciones y amenazas a ministeriales y policías municipales, sobre todo de los municipios de La Paz, Los Cabos y Comondú, así como a policías de la entonces secretaría de seguridad pública del estado.
4Como si fuera una limpia para dejarles el camino libre a los nuevos ‘puchas’, la PGR a través de la SEIDO, según la averiguación previa PGR/SIEDO/UEIDCS/237/2012 habría iniciado un operativo en contra de todo lo relacionado con el Oajaco, ‘reventando’ varios domicilios en La Paz y Ciudad Constitución pero ‘en ninguno se le encontró’, según reveló la PGR a través de los medios de comunicación.
A quien sí encontraron en un domicilio de La Paz BCS fue al sobrino del Oajaco de nombre Roberto Salazar Monzón y a su pareja Blanca Esthela Avilés Agúndez, de 22 y 19 años respectivamente; entre las pertenencias decomisadas a este par se enlistan un rifle R-15 con casi mil cartuchos, medio kilo de cocaína y otro tanto de cristal, así como más de 4 mil dosis de este último estupefaciente. 
De las siete viviendas ‘reventadas’ una de ellas, en ciudad constitución, era de un diputado local que se amparó por aquello de la dudas y, lo que son los nervios, a los meses sufrió una fuerte enfermedad que lo mantuvo fuera de circulación por algunos meses para después reincorporarse a su trabajo legislativo apoyado con un bordón. Otro diputado más, de esa misma localidad, identificado por su afición al cristal falleció de una sobredosis después de acusar públicamente a su compañero de bancada.
El interrogatorio al que fueron sometidos los jovencitos dejó en claro que ‘su tío era el bueno’ en la localidad, pues contaba con el apoyo de los gobernadores perredistas a quienes les brindaba fiestas en el rancho Los Dos de Los Planes BCS, propiedad que estaba a nombre de Lorena Aguirre Monzón, mamá del Oajaco, además de otras propiedades. En este rancho, una semana antes de que asesinaran al joven policía Carlos Vega, se pusieron de acuerdo para ponerle un cuatro, y asesinarlo por haber filtrado datos en la ejecución del comandante Manuel Ceseña Cota, ocurrida el 30 de septiembre de 2007, después de que éste detuvo a la banda de los Güeros Layos (libro Crónica de una Ejecución: Comandante Manuel Ceseña)
El sobrino también mencionó los nombres de los que componían la banda del Oajaco (además de ‘dedear’ a los políticos y jefes policiacos que le daban protección) entre los que se encuentran como lugartenientes los hermanos Jesús Ramón y Arturo Salazar Monzón; como jefe de seguridad Martín Salgado Graciano (El Pachuco); como quaterback’s en La Paz se encuentran Héctor Manuel Diarte Aguilar (El Cleto), su hijo Héctor Manuel Diarte Ramírez y la esposa del primero de nombre Brizna Cecilia Leal Cortés.
En Comondú, como ya se dijo, se encontraba José Guadalupe Puentes Calderón “El Garapiñado”; en Todos Santos José Romero Orozco Agúndez; dentro del penal de La Paz, Francelia Guillermina Ramírez Ramírez se encargaba de pagar piso a custodios y jefes para vender libremente la droga entre los internos; para entrar al mercado de Comondú, además de entregar dinero a los jefes policiacos, negoció con el jefe de una de las células de Inés Zamudio, de nombre Ramiro Miranda Claro (El Grillo)

Debido a que el Oajaco negoció con la policía de la nueva administración, los perredistas ordenaron su muerte evento que se cumplió luego de festejar la compra de un rancho cerca de San Luis Gonzaga y que lo dejaron sin guardaespaldas pues a dos de éstos (sólo se quedó con él el Garapiñado) los mandaron a Ciudad Constitución para comprar algunos aditamentos para la elaboración de un platillo conocido como Ceviche. Los cuerpos del Oajaco y del Garapiñado fueron encontrados casi un mes después de su brutal asesinato y, de los guardaespaldas del mandado no se supo más.

El 10 de mayo de 2012, en el interior del restaurante el Bismarcito un matón solitario entró, disparó en contra de Zeferino Beltrán Félix quien se encontraba festejando a su esposa, evento que anunció un presagio por lo que estaba por suceder en la tranquila ciudad de La Paz con la llegada del neocartel de la Oficina a quien le estaban abriendo las puertas los corruptos de la PGR, ministeriales, del estado y municipales.

La operación limpieza, de todo lo que oliera a Oajaco, se dio al igual que lo sucedido con el cartel de Mazatlán, cuando el candidato del PRI a la presidencia de la república Luis Donaldo Colosio Murrieta negoció con ellos. La DEA y el CISEN ubicaron a todos y cada uno de los integrantes de ese cartel, ejecutando a todos ellos….
El 13 de octubre de 2012, Félix Beltrán Félix, de ocupación jornalero agrícola fue ‘levantado’ por cuatro personas vestidas de policías municipales que se conducían a bordo de una picap blanca, marca nissan, con los logotipos de esa corporación, delante de sus compañeros de trabajo, Gumersindo Martínez Pérez y Antonio Montesinos Sarmiento, en el rancho El vergel que se encuentra a espaldas del aeropuerto internacional Manuel Márquez de León, en La paz BCS. La detención sucedió a las 6:10 de la mañana, cuando los jornaleros iban a bordo de una picap Chevrolet, placas CE-88-214 por la calle Gilberto Arreola, sin el vidrio trasero, motivo que pretextaron los uniformados para interrogarlos. De inmediato uno de ellos esposó a Félix, para enseguida sus compañeros esposar a los otros dos pero a una seña, los dejaron libres, excepto al primero a quien lo trasladaron para una investigación ya que le habrían encontrado droga.
Este levantón estuvo relacionado con la ‘limpia’ que se había ordenado pues los uniformados creyeron que era pariente de Zeferino Beltrán Félix, ejecutado en el interior del restaurante el Bismarcito, ocurrido 4 meses atrás. La investigación para su localización se empantanó pues los testigos identificaron una picap distinta de la policía municipal, a través de una cámara de seguridad, donde curiosamente el comandante Manuel Ángel Güereña Ruiz, era acompañado de tres agentes de nombres David Ambriz Ramírez, Pedro Jaime Quevedo González y Daniel Sánchez Olachea.

La espiral de corrupción, desde los agentes municipales hasta los jueces de distrito estaba siendo comprobada por la sociedad pues meses antes Inés Zamudio, luego de ser detenido y acusado por varios delitos relacionados con la venta de estupefacientes y ejecuciones de puchas contrarios, fue dejado en libertad por el juez segundo de distrito Alejandro Quijano Álvarez, y a los días del ‘levantón’ del jornalero agrícola, el Güero Layo, dueño de la plaza de La Paz durante los dos sexenio de los perredistas, también fue liberado por otro juez, este de nombre Francisco Javier Silva Anda.

Fue tal el empoderamiento de los delincuentes formados bajo el cobijo del PRD que a dos años de ya no recibir protección policiaca, empezaron a ser noticias al ser levantados, ejecutados, participar en balaceras….

Los sobrinos que fueran protegidos por el profesor Víctor Castro Cosio, exsecretario de educación pública, expresidente municipal de La Paz y exdiputado federal, cargos públicos todos ellos por el PRD, de nombres Ramón Antonio y Carlos Alejandro Castro Castro conocidos en el bajo mundo del hampa como el Perro y el Bebo, se vieron envueltos en una balacera que sus matones hicieran por de más de quince cuadras, donde pusieron en peligro a los derechohabientes del Centro de Salud y de los estudiantes de la ETI pues casi desde la casa familiar ubicada en Ignacio Ramírez y Constitución, les empezaron a disparar, para de ahí doblar por la calle 5 de Mayo (a una cuadra está el Centro de Salud) hasta la calle Melitón Albañes, atrás de la escuela ETI, por donde doblaron para de ahí ir a refugiarse a la casa del Perro ubicada en Baja California entre Bravo y Allende, donde los matones abortaron la persecución.

5…..
Héctor Manuel Diarte Aguilar (El Cleto) fue levantado el 10 de septiembre del 2012, por cinco sujetos armados que lo sacaron a empellones de su casa ubicada en la colonia Villas del Encanto de La Paz.
Joel Bautista Hamburgo (El Hamburgo), fue ‘levantado’ el 24 de diciembre del 2012 cuando se dirigía a casa de su mamá a bordo de un vehículo Corolla, modelo 1993.
Omar Cabrera Valencia (El Chino), fue levantado en la tienda Ley de la colonia Miramar.
Roberto Daniel López Losa (El Pájaro), El Choche y El Niño, fueron levantados cuando circulaban sobre las calles de Oaxaca y Josefa Ortiz de Domínguez. Los tres fueron interceptados por un vehículo color gris, marca Toyota, línea Cambry modelo 1990 pero de los tres sujetos, dos fueron subidos a la fuerza, mientras que el Pájaro se les escapaba pero para su mala suerte fue arrollado por sus perseguidores que, al ver la presencia de la policía municipal huyeron del lugar dejando mal herido el atropellado. Los levantados fueron cruelmente asesinados por sus captores.

…….
El Diablo se despertó. La lista de ‘levantados’, para luego de que sus familiares presentaran denuncias, la procuraduría considerarlos ‘desaparecidos’, esto empezó a alarmar a la población: A Erika Rosales González la levantaron y el 14 de marzo fue reportada como desaparecida. Dos días después Marcos Joel González Robles quedó como desaparecido. Al siguiente día Juan Javier Medina Corral, quedó registrado como desaparecido. Al siguiente mes Jesús Iván Ramos Jiménez (El Chuy) fue reportado como desaparecido. Siete días después Damaris Karina Márquez Moreno (La Damaris) quedó registrada como desaparecida: Ese mismo día Carlos Antonio Cota Cervantes (El Charly) también quedó como ‘desaparecido’ y, al entrar el mes de mayo Abel Leal González (El Buena Onda) engrosó la lista de desaparecidos.

En Comondú las cosas empeoraron pues aquellos que pagaban cuota regresaron con más bríos pues volvieron a sentir el apoyo de los corruptos cuerpos policiacos. Luego de que Inés Zamudio fuera sacado de circulación por lo brutal de su procedimiento, regresó a tomas su lugar Noe Fregoso Sosa, alias ‘El Jitler’ quien era acompañado por su hermano y lugarteniente de nombre Leobardo y el comandante Elmer, como jefes de logística traía al Gordo Vega, al Fresa, el Chuyín, el Calzón, el Tony, el Clavo y, a las damiselas Amarani y Alondra las comisionó para la distribución de la droga en bares y centros nocturnos.
 
Debido a que un ‘tumbado de la burra’ empezó a hablar sobre los levantados, la policía ministerial a finales de mayo de 2013 logró dar con la ubicación de unas fosas clandestinas donde El Rayo, el Gordo, el Pelón y el Pepillo, junto al Simón, enterraron siete cadáveres de la veintena de ‘desaparecidos’. Sería hasta octubre de ese año, gracias a que el reportero Jacinto Romero empezó a investigar la ‘desaparición’ del Hamburgo, por recomendaciones del papá y del tío Enrique, a los que les cobraría 100 mil pesos, ‘un golpe de suerte’ de la policía ministerial dio con la octava fosa, encontrando en ella precisamente al ‘Hamburgo’. Casi seis meses después entregaron los restos a los familiares y, a Jacinto, como es obvio, no le pagaron lo convenido.

Para sembrar más terror en la población el Diablo conectó las cosas de tal manera que los perredistas que buscaban reacomodar sus fuerzas permitió que El Coreano, juntos a varios de sus compinches, trataran de ‘coincidir’ con el horario establecido para ‘aventarse una doble ejecución’ en la humanidad de los hermanos Alcantar López, Antonio y Leobardo, en distintas direcciones pero las cosas no salieron como ellos lo planearon.

Los sicarios contratados no eran profesionales, pues seguramente el Coreano trató de quedarse con un billete que les proporcionó el autor intelectual, (un alto funcionario de gobierno) por sugerencias de Leonel Cota y Saúl González, ya que los que fueron a la casa de Antonio en la colonia Fidepaz sí cumplieron con la orden pero los que fueron al domicilio del hermano en la colonia Arcoiris III, luego de dispararle con miedo, y al ver caer a Leobardo, creyendo que estaba muerto, emprendieron la huida pero para su mala suerte que vecinos y transeúntes identificaron la media filiación de los matones y la unidad que utilizaron para huir, por lo que al llegar las patrullas, de inmediato los agentes fueron informados con los datos precisos, lo que ayudó a su pronta localización, esto es en menos de una hora, cuando bajaban a una marisquería.

Mientras que los matones del ex vocero huían impunemente, por otro lado los detenidos por el atentado, de ese 9 de octubre de 2013, en contra de Leobardo, mismo que fuera trasladado gravemente herido al hospital Salvatierra, balconeaban al Coreano de ser quien ordenó las muertes; además dijeron que les consiguió los vehículos, trazó las rutas de escape y les proporcionó las armas con  el apoyo de su hermano el Furby.
El caso parecía que se resolvería hasta llegar a los autores intelectuales, pero como se trataba del exgobernador Leonel Cota, la averiguación previa sólo se limitó a consignar como autor intelectual al cabo más delgado (que es por donde se rompe la cuerda) al sujeto conocido en el bajo mundo del hampa como el Coreano de nombre Joel Martínez Rosas.

Debido a que hubo fuga de información, la policía ministerial no tuvo más remedio que solicitar la detención del aprendiz de terrorista, el cual habría sido enviado al medio oriente para que se capacitara junto a otros peligrosos sujetos más que serían los que controlaban, cuando fueron gobierno los Montaños, a los Güeros Layos, al Oajaco al Adán de la 8, a los Quiróz y al Javy entre otros.

El 16 de octubre, a escasos siete días de la ejecución y del atentado, Joel Martínez Rosas fue detenido por la policía ministerial de Tijuana cuando salía del hotel donde se hospedaba en compañía de su familia a quien le estaba tramitando la visa para esconderse en la Unión Americana, mientras se ‘enfriaba el terreno’. El detenido se negó a dar datos de sus ordenadores, por lo que la consignación ante el juez de la causa se limitó a cerrar el caso para darle impunidad al dador del dinero que ese día del asesinato, precisamente, el ejecutado le ganaba un amparo.
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El año 2014 inició con el cinismo de los jefes policiacos, comandantes o suboficiales, en el sentido de no importarles que los vieran recibiendo dinero de los operadores de la logística de las células de puchadores, o de los propios dueños de la plaza que estaba dividida a todo lo largo y ancho de la península sudcaliforniana, como dividida estaba políticamente pues Mulegé y Los Cabos eran del PRD, que controlaban a los de Sinaloa y de los Arellano Félix; Loreto y La Paz era del PRI, controlado por Beltrán Leyva.

Lo cruel es que utilizaban a ministeriales y del estado para apoyar a las células de criminales para localizar adversarios, los levantaban y luego los entregaban a los jefes de plaza quienes después de torturarlos los asesinaban y sepultaban en fosas clandestinas. La información que les sacaban era en el sentido de saber quiénes eran los puchadores solitarios para que trabajaran para ellos y, si no aceptaban los ejecutaban con la complacencia de las policías corruptas, ante la impotencia de sus compañeros que no estaban complicados directamente, aunque sí con su silencio por miedo o amenazas.

De pronto llama la atención la ejecución del que fuera comandante de la Unidad Mixta de Atención al Narcomenudeo (UMAN) Juan Antonio Salgado Burgoin, en la época de los perredistas bajo las órdenes de El Coreano, mismo a quien se le bajó de rango al tomar las riendas el PRI y de comandante pasó a suboficial con baja de sueldo lo que provocó que junto a once compañeros tramitaran sendos amparos que obligó a la autoridad a respetarles el sueldo, no así el grado.

…..
Salgado Burgoin se fue de bruces acusando a uno y a otro, sin medir las consecuencias pues cuando fue comandante de la UMAN cometió una serie de irregularidades bajo las órdenes de el Coreano, como el de dar protección a los puchadores del Güero Layo quien le habría entregado un lote de joyas, un rifle AK- 47 y dinero en efectivo para iniciar la buena amistad. Una vez que dejó la UMAN se le comisionó en diferentes delegaciones, sobre todo en la de Los Planes BCS, donde observaba el tráfico de droga que se realizaba de Punta Arenas a los distintos poblados del estado, sobre todo a Cabo San Lucas conociéndose esa trayectoria como la ruta ciega.

Fue precisamente en su época de comisionado en esa ruta ciega que asesinaron a dos policías municipales que prestaban sus servicios en San Antonio, primer poblado que conectaba la ruta, y también, diferente a ese suceso, se encargó de la detención de unos individuos conocidos como los Abaroa, provocando con ello una seria movilización de vehículos sospechosos por las celdas municipales lo que obligó a los jefes policiacos a dejarlos en libertad sin cargo alguno a pesar de que transportaban droga al momento de su detención.

Lo más temerario del atolondrado Jesús Antonio fue que exhibió en el mes de diciembre a los jefes de plaza que pagaban piso, semana a semana, al jefe policiaco, a los comandantes de las delegaciones y a los jefes de los cinco sectores en que está dividida La ciudad de La Paz. Ya con la pérdida de la voluntad, Salgado Burgoin fue ‘invitado’ a videograbarse para subir a Youtube imputaciones del mal gobierno priísta. Ante esta actitud, los jefes se vieron en la necesidad de despedirlo por indisciplina.

7El escenario estaba listo para que cualquier loco que se sintiera perjudicado por la presidenta municipal actuara impunemente en contra del comandante. Esto nos recuerda un cuento Árabe: Estando un día el Diablo al lado de Dios, le pidió permiso para bajar a la Tierra, luego de mucho insistir, Dios otorgó lo solicitado, no sin antes recomendarle que no hiciera daño. En cuanto estuvo en la Tierra, vio a un soberbio borrego que estaba atado a la sombra de un árbol. Satanás soltó al animal que inmediatamente, al sentirse libre corrió por los patios de la casa hasta que pasó por la puerta principal que se encontraba abierta y por donde vio un enorme espejo que reflejaba su figura. El bruto cordero creyendo que era otro animal dio dos tres pasos hacia atrás y ¡zum!, que emprende veloz carrera para estampar los cuernos en el enorme cristal causando estrepitoso ruido al caer los vidrios esparcidos por toda la sala. La dueña de la casa al escuchar el escándalo bajo de su recámara preguntando que si qué sucedía, entonces vio el daño causado y exclamó llevándose las manos al pecho -- ¡El espejo que me regaló mi familia! – Preguntó -- ¿Quién lo hizo? – Respondió el mayordomo que el borrego se había soltado y que entró a la casa quebrando el espejo -- ¡Mátalo! – ordenó la furibunda mujer.

Al llegar el esposo notó que su borrego no le baló como siempre lo hacía por lo que preguntó al mismo mayordomo que si dónde estaba su borrego – La señora me ordenó que lo matara -- ¡Cómo! – exclamó sorprendido – si ella sabe que el borrego era mi adoración desde que quedó huérfano. – Tratando de justificar su trabajo el sirviente dijo – Es que el cordero se soltó, entró a la sala y quebró el espejo que dice su señora es el regalo de bodas de su familia.

El hombre sin voluntad entró enojado a la casa donde encontró a la mujer cómodamente sentada en la sala y sin decir aguas va le propinó tremenda paliza que le causó la muerte. Los familiares de la dama al enterarse de los hechos mataron el viudo quien fue vengado también por sus familiares y en la refriega murieron todos.

Al enterarse Dios de la muerte de las dos honorables familias le preguntó al Diablo que si tenía algo que ver con los hechos -- ¡No para nada! – Contestó Satanás – yo sólo quité la estaca donde estaba la soga que tenía el borrego atada al cuello.

El 21 de febrero de 2014, Jesús Antonio salió de su vivienda en la colonia Diana Laura en compañía de su esposa quien manejaba una  camioneta Voyager color guinda, al filo del medio día para recoger a su hijo al jardín de niños para de ahí pasar a casa de su suegra por una bicicleta que ya habían tratado en venta, luego se dirigieron a la escuela primaria donde recogieron a su hija y de ahí ir a dejar la bicicleta a la calle Mulegé donde, al llegar, se le emparejó una picap color blanco marca Toyota de donde bajaron dos tipos bien vestidos, con ropa de marca, armados con pistolas que descargaron el contenido en la humanidad del excomandante que quedó muerto en el asiento del acompañante. La niña de once años de edad, al conducirse en el asiento trasero recibió dos rozones de bala en el brazo derecho, misma que bajó la mamá al ver que sangraba.
Los vecinos llamaron  a la policía llegando al lugar de los hechos minutos después siendo recibidos por la alterada esposa con gritos de “ustedes fueron pinches culeros”, “ustedes lo mataron”

La necropsia rebeló que la humanidad del caído habría recibido trece tiros calibre 9 mm, aunque en la escena del crimen los peritos de servicios periciales sólo encontraron 10 casquillos percutidos y uno más sin percutir.

Con este artero asesinato las posibilidades de la alcaldesa de alcanzar la nominación como candidata a gobernadora por BCS se esfumaron puesto que sus manipuladores habían logrado que grabara un video que subieron a Youtube donde culpaba a Esthela Ponce si le pasaba algo.

De Sinaloa llegaron noticias en el mes de junio del abatimiento a tiros del Babay, presunto jefe de plaza de Los Cabos en sustitución del Javy lo que obligó al reacomodo de las fuerzas del mal pues en Comondú también habían disminuido las fuerzas del Jitler, evento que aprovecharon los jefes policiacos para vender la plaza al mejor postor.
Al no ponerse de acuerdo, el 31 de julio de 2014 trataron de pactar policías del estado, los Dámasos y la gente de Luis Montoya por la plaza de la ciudad La Paz pero al llegar el Rayo, de quien se supone acomodó las piezas para la reunión en el kilómetro 8 de la carretera La Paz a Los Planes, los integrantes de tres vehículos ‘todo terreno’ que se encontraban escondidos entre los matorrales empezaron a disparar sobre otros tantos autos que conducían los del ‘encuentro cumbre’ entre los que destacaban el Pantera, el Betillo y el Ferrari mismos que cayeron abatidos a tiros, y dejando con una bala en sedal sobre la nalga al Rayo quien fue llevado al hospital Salvatierra para su atención médica por agentes ministeriales.
En los momentos en que levantaban al herido, los vehículos todo terrenos salieron dentro de la espesura, bajo las sombras de la noche sin que los policías hicieran algo por detenerlos, solo se limitaron a observar que tomaban rumbo a La Paz donde vecinos de las colonias Agua Escondida, Correcaminos, los vieron pasar para salir cerca del panteón Jardines del Recuerdo con rumbo a la carretera al sur por donde se encuentran las oficinas de la subsecretaría de seguridad pública.

En el nosocomio estaban gente del Rayo, uno de ellos fue reconocido por un coronel de las fuerzas armadas como el Barbas, mismo que se dio cuenta de la identificación por lo que, a como pudo se escabulló por entre la gente al momento de que interrogaban al herido.
Las indagaciones apuntaban a la participación de cuando menos 4 policías de la subsecretaría de seguridad pública entre los que se encuentran Aurelio Parra Mungaray, Fernando Estrada (el Mono) Martín Aceves y Rubén Romero que curiosamente al día siguiente de los hechos dos de ellos fueron reportados como desaparecidos por sus familiares quienes no mostraban tristeza al momento de la denuncia ministerial.

Al día siguiente de los hechos del 31 de julio de 2014, el periodista Jacinto Romero se enteró que en el kilometro 8 de la carretera de La Paz a Los Planes BCS habrían asesinado a tres mañosos, quedando herido uno más. Con los números de placas de los autos y de una cuatrimoto dejados en el lugar, se dirigió al departamento de tránsito para conocer el nombre de las personas que aparecieran como dueños de los mismos.
De inmediato, al tener los nombres, en su cuenta de Twitter dio a conocer poco más que los diarios, pero un tipo que sirve como secretario en las oficinas de los senadores del PAN trató de desacreditar su información preguntando dolosamente que si a quién chantajearía con esa información. Eso permitió que Jacinto ya no le diera seguimiento públicamente a los hechos que a partir de ese momento aterrorizaron por 14 meses a los habitantes de la ciudad La Paz.
Durante ese tiempo vio cómo el reportero urbano se llevó los laureles al darle seguimiento día a día a todos o casi todos los sucesos de horror, terror y pánico que enlutó a 180 familias, durante esos 168 días. Trataron de emular al aprendiz de 'comunicador' tres o cuatro periodistas más, sin resultados positivos. Jacinto se lamentaba por no cumplir con su trabajo de informar hasta que le llegó material y testimoniales suficientes para desenredar la trampa del secretario de los panistas. El mentado lame suelas habría sido secretario del hotelero, convertido en senador por el PAN, Luis Coppola, una administración anterior.
Jacinto en 2007 habría estado en la Ciudad de México gracias a que el Delegado municipal de Cabo San Lucas le otorgó en cortesía un boleto de avión, ida y vuelta a la capital Mexicana, donde se entrevistó  con el hotelero en uno de los pasillos del Senado de la República y a quien le pidió como Sudcaliforniano que contendiera por la presidencia municipal de La Paz y luego a la gobernatura, invitación que denegó el hotelero senador por así convenir a sus intereses personales.
Enseguida le comentó que los perredistas estaban cometiendo una serie de eventos criminales con el cártel de los Arellano Félix y que traía en sus alforjas una especie de compendio de la revista Cárcel Propia y que quería convertirlo en libro pero que no contaba con los recursos económicos para ello. Le solicitó en préstamo el costo de la edición o, si era su voluntad le patrocinara la impresión y que con eso editaría otros libros más para denunciar las pillerías de los criminales convertidos en políticos de BCS.
El secretario particular escuchaba atento la plática a quien le ordenaron que se encargara de la edición, en el entendido que era en apoyo para cumplir con la promesa de exhibir a los malos políticos de su estado.
 En diciembre de 2007 llegó ese secretario al domicilio de Jacinto Romero en La Paz BCS para anunciarle que ya pronto le llegarían los libros que le encargó al senador y que el costo había sido de 17 mil pesos. Lo que dejó veladamente claro el beodo lame suelas es que quería ese dinero.
9No fue hasta mediados de enero de 2008, a casi quince días de las elecciones cuando llegaron las cajas con los libros, y pensando seguramente el lamesuelas que serían utilizados como regalo para que los votantes torcieran la intención del voto a favor del PAN, pero como el acuerdo no había sido ese, Jacinto se replegó no sólo por ese ardid político, sino porque al libro le habían quitado las imágenes que le daban mayor claridad al contenido.
El secretario, al no adjudicarse los 17 mil pesos y al no 'repartirse' el libro, urdió otro plan para justificarse con su patrón: utilizó un escrito del líder sindical de gastronómicos que emplazó a huelga al hotel Los Arcos, propiedad del senador, para hacer creer que Jacinto lo habría redactado.
Jacinto se disculpó con el senador a través de correos por internet pero jamás recibió respuesta alguna del hotelero lo que le vino a demostrar que su secretario jamás le pasó los correos. Coppola intentó acercarse a Jacinto en una casona de campaña que tenía por la calle Ramírez que después vendería a otro senador, pero este del PRI, Isaías González Cuevas, pero un suave jalón de una señora hizo que el senador desistiera del reclamo, o saludo.
Luego de un tiempo, Jacinto concluyó que ese habría sido el motivo personal que utilizó el secretario para frenar las aspiraciones del reportero del género negro, sobre los eventos del 31 de julio de 2014.
Bien, La banda de criminales que cometió el triple homicidio empezó ubicar a los expuchas, sobre todo del Güero Layo y del Oajaco para invitarlos a trabajar con ellos y, si no aceptaban darles ‘piso’ esta práctica la utilizaba el anterior encargado del secretaría de seguridad pública Lenin Rodríguez quien fue públicamente descubierto al levantar a un estudiante de la universidad, quien al negarse a seguir trabajando para ellos lo desaparecieron sin que hasta el momento se tenga una idea de su localización. Otro caso fue el de una dama, esposa de un puchas del Güero Layo, que los mismos agentes de la secretaría de seguridad pública levantaron a media noche por el bulevar Las Garzas y Nayarit, misma que desaparecieron sin que sus familiares sepan hasta el momento dónde la sepultaron.
Debido a que Juan Antonio Herrera Guemez, conocido entre sus amigos como El Tony, empezó a soltar la lengua de saber quiénes de la policía del estado habían participado con el Rayo en los levantones y sepultura de los cuerpos, el 16 de agosto, al ir caminando por la pista del polideportivo del antiguo aeropuerto, dos vehículos ingresaron al estacionamiento, una picap y un  automóvil, bajando primero el del picap pero al sentir el Tony cierto temor trató de correr unos diez metros pero fue herido en una pierna, para enseguida de caer, bajar el del automóvil quien con una pistola darle de balazos. La necropsia encontró 13 heridas con arma 9 mm.
Por otro lado, por casi una semana estuvieron tras los pasos del Gera, los ‘bien vestidos’ que participaron en la ejecución del comandante Burgoin, mismos que se conducían en una picap oscura, modelo reciente, observando todo los movimientos desde el estacionamiento de la plaza comercial Mega que se encuentra a escasos 50 metros de la casa donde habitualmente se veía al buscado, hasta que el 17 de agosto, al caer la tarde, el objetivo tuvo éxito pues al llegar Gerardo Geraldo Méndez alías El Gera a bordo de un jetta color blanco modelo reciente, tres de los ‘postes’ le salieron al paso cuando bajada del auto, lo que percibió el buscado mismo que trató de huir a pie pero fue alcanzado por los disparos de dos armas largas. La necropsia indicó que el cuerpo presentaba 17 balazos calibre AK -47 y 12 de R-15.
La histeria colectiva se adueñó de la población pues más de diez decenas de personas que se encontraban en el interior de la tienda, en el estacionamiento y que pasaban por el lugar empezaron a invadir las redes sociales con la información que ellos vieron, y vivieron cuando llegaron agentes en patrullas del estado, municipales, ministeriales, soldados de la marina y del ejército, convirtiendo aquél lugar en un pandemónium.
De pronto el Comisionado de Inteligencia y Seguridad Nacional (Cisen) filtró los nombres de algunos malos policías que estaban trabajando para las bandas de delincuentes que se querían apoderar de la Plaza de La Paz; figuran en la lista los que la gente ya empezaba a divulgar: Jesús Ragner Torres Moreno, comisionado de la policía estatal preventiva (PEP); Fernando Guadalupe Ramírez Martínez, subcomisario del área de operaciones de la PEP; Luis Alberto López López, quien ahora fungía como director general de los centros de reinserción social; Martín Álvarez Savín, subdirector de la policía ministerial; de nueva cuenta aparecen Jesús Estrada Martínez (El Mono) y Javier Aurelio Parra Mungaray, aquellos agentes que participaron en el triple homicidio del Kilómetro 8. Para distraer la atención, agregaron a la lista los nombres de los comandantes de la policía ministerial, David Martínez Castillo, Juan María Flores Álvarez y  Francisco Martín Güereña Escobar, mismos que estuvieron en el hospital, y otro de guardia, cuando el Rayo fue herido y luego puesto en libertad.  
El 23 de agosto Carlos Miguel Calderón Hinojosa (el Calderón) asistente especial del coordinador de giras del gobernador, trató de salir en su carro de la calle Encino, casi esquina con Algodones del fraccionamiento Villas del Encanto, donde se encuentra su domicilio, cuando de pronto un sujeto se acercó a la ventanilla del chofer y le disparó tres balazos en la cabeza. Por instinto el Calderón sube la mano izquierda en el momento de los disparos por lo que una de las balas se la perforó y, las otras dos se le alojaron en la cavidad craneana. La necropsia rebeló que el calibre utilizado era una 45, por lo que el método de inferencias dice que el matón era, o fue, un elemento del ejército o del grupo especial Gafes.
Tres días después el comandante Tangera, señalado injustamente como cómplice de los mañosos, detiene junto al grupo Jaguares a 5 sujetos que se encontraban a bordo de un sedan oscuro, mismos que habían sido señalados como sospechosos por un vecino de la colonia La Esperanza II. Las indagatorias señalaron que anduvieron merodeando la casa de seguridad de otros mañosos.
 En el vehículo se le encontraron tres pistolas Prieto Beretta abastecidas y cuatro cargadores, lo que revela que un arma se perdió en el traslado de los detenidos. La PGR dejó en libertad inmediatamente a uno de ellos y a los días dejó salir a los demás.
Para el día 26 de agosto el Diablo no dejó dormir a los cuerpos de seguridad pues de Los Barriles le llegaron informes de una balacera. El suceso se registró en la colonia El Ancón donde un puchas fue rafagueado cuando se conducía en su vehículo, logrando escabullirse a pie por entre el monte, los sicarios huyeron con rumbo desconocido y para cuando llegaron los de servicios periciales encontraron 75 casquillos percutidos y el vehículo con 17 impactos de bala AK- 47 lo que demostró que el asunto era entre narcos.
En La Paz, en la colonia Miramar un sujeto corría despavorido por las calles Bahía Asunción  e Isla Coronado, sin camisa, descalzo y esposado de manos por lo que al ver a una patrulla les pidió auxilio pues dijo que recién se les había escapado a unos sujetos que lo levantaron y que en el carro llevaban a otros dos a quienes les habían dado una golpiza por entre el monte, muriendo uno de ellos. Después se supo que éste sujeto era el que acompañaba al Barbas, aquella noche del 31 de julio en que estuvieron en el hospital mientras atendían al Rayo.
Declaró que los secuestradores habían llegaban a La Paz para vengar la muerte del Pantera, fueran puchas, policías o funcionarios de gobierno pues no permitirían una traición a ‘la empresa’. También declaró que él junto a dos amigos estaban escondidos en una casa de seguridad de la colonia La Esperanza II, declaración que demostró que los recién detenidos  en la gasolinera ‘frente a la casa del gobernador’ buscaban a estos escondidos.
El 1ero de septiembre, de nueva cuenta Los Barriles fue escenario de una balacera pues tres sujetos llegaron a las diez de la noche a un domicilio de la colonia La Laguna, mientras sus moradores se encontraban viendo la televisión cuando de pronto abrieron fuego sobre la vivienda para enseguida entrar y disparar a quemarropa sobre la humanidad del lugarteniente conocido como el Chendo quien era acompañado por la bailarina conocida como La Melody. Media hora después los matones llegaron al bar La Oficina donde hicieron lo mismo, dispararon contra el bar y la vivienda contigua, saliendo de un camper el distribuidor de droga conocido como el Pelón a quien subieron a un vehículo para de ahí llevarlo por la carretera hacía San Bartolo y en el kilómetro 115 lo bajaron para enseguida literalmente  ‘fusilarlo’. En la escena del crimen la policía encontró 60 cartuchos percutidos de rifle AK-47
Cinco días después, a las once de la mañana los pasajeros de dos unidades automotoras intercambiaron balazos en las calles 16 de septiembre y 20 de noviembre, encontrando las unidades abandonadas en la tarde de ese mismo día, una en la colonia Bellavista donde tienen sus casas de seguridad los Dámasos, y la otra en la colonia Los Olivos donde se ocultan los del bando contrario. Ni bien reportaban el hallazgo cuando en la colonia Santa Rita, el Picas era ejecutado a escasos metros de su casa ubicada en las calles Biznaga entre Maguey y Bordo de Contención. Los matones venían tras sus huellas desde Mazatlán Sinaloa donde era ampliamente conocido como sicario de una célula delictiva.
A las 4 de la madrugada del día 10 de septiembre, en la calle Manuel Encinas, casi esquina con la avenida Félix Ortega de la colonia Centro, los servicios periciales recogían el cadáver de Marcelo Gómez cubierto el rostro con  su propia camisa, quien presentaba huellas de tortura, además de estar atado de manos con los pies descalzos. La escena del crimen rebeló que el caído intentó escapar pero en su desesperación cayó al suelo donde sus asesinos lo remataron a golpes para al final asfixiarlo.
11De pronto la población de Los Cabos, los días 23 y 24 de septiembre, recibió los embates del ciclón Odile lo que vino a empeorar la situación pues el municipio quedó prácticamente paralizado, sin agua, luz, gasolina, comida; con los caminos de acceso destrozados; sus habitantes reflejaban en sus rostros y pláticas angustia, miedo y desesperación pues los rapiñeros hicieron su aparición, saquearon casas particulares y grandes tiendas ante la complacencia de la autoridad que, incluso, algunos policías fueron sorprendidos robando artículos electrónicos que transportaban en las unidades oficiales.
Mientras el ciclón caía sobre Los Cabos, en la población de Todos Santos un mañoso y dos mujeres eran heridos de bala por un grupo de personas armadas como un mensaje para que dejaran de vender droga en aquella población.
El éxodo no se hizo esperar, a los días del ciclón llegaron a La Paz más personas violentas que se unieron a las distintas células que ya causaban terror en la ciudad de La Paz. El 29 de septiembre cuatro pistoleros llegaron a un domicilio donde el Güero Morales y su cuñado se divertían con dos damas cuando de pronto abrieron fuego logrando dar muerte al cuñado e hiriendo a las dos damas para enseguida el Güero dejarse caer ante la confusión de los matones que en el fuego cruzado hirieron en el cuello a uno de su compañeros. Se retiraron del lugar para en los momentos de llegar ambulancias y patrullas al hospital, llegar también uno de los sicarios con el herido y donde fueron detenidos. A los minutos llegó otra persona preguntando por un herido siendo también detenido por las policías que se encontraban en el lugar.
Las detenciones de vendedores de droga y personas armadas, de parte de la ministerial era la constante día a día pero la PGR los liberaba por ‘no ser delito grave’ lo que vino a levantar la sospecha de que los puchas y matones eran protegidos por los federales. Los días 6, 7, 8 y 9 de octubre sicarios de la policía estatal y de los grupos delincuenciales dieron muerte a los puchadores, primeramente a José Eleodoro (El Josesillo) López González lo ultimaron a balazos tres encapuchados que se conducían a bordo de un automóvil Honda Civic color guinda en la colonia Las Arboledas siendo testigo una de sus niñas.
Al día siguiente fue localizado sobre el arroyo el Cajoncito el cadáver de El Soldado quien en vida respondiera al nombre de Daniel Castro Avendaño. El cuerpo presentaba huellas de tortura y la cabeza con el tiro de gracia con un arma 45 exclusivas del ejército. Para el día 8, el Panchito era abatido a tiros en la colonia Inalapa y, Eduardo López, al día siguiente fue baleado con la misma arma 45, luego de escapar de sus torturadores.
El Día Internacional de La Raza, los habitantes de La Paz lo festejaron con la noticia de que en el kilometro 38, en el entronque con el camino de terracería que conduce al ejido conquista agraria, (donde en el año de 1996 encontraron sepultado el cadáver de un especialista en antenas parabólicas – ver Avionazo en Baturi), se encontró un vehículo sedán, cuatro puertas, placas de renta, quemado y, en cuyo interior se había dos cuerpos calcinados, a un lado del vehículo, otro cadáver más. Los servicios periciales concluyeron que antes de quemarlos los habían torturado brutalmente. Dos días después en Youtube apareció un video que según expertos en criminalística externos a los cuerpos de seguridad habría sido videograbado en el interior de las oficinas de la secretaría de seguridad pública y, de acuerdo a las formas del interrogatorio, estos lo habrían realizado agentes de esa institución.
A partir de este suceso los levantones y ejecuciones fueron el pan de cada día. El Cocaya, autonombrado El Reportero Urbano empezó a ganar popularidad pues recibió apoyo del precandidato Isaías González Cuevas y, enseguida algunos comercios empezaron anunciarse con él. Los especialistas dedujeron que estaba siendo utilizado para generar más miedo y terror en la población y, enviar mensajes subliminales entre células delictivas. Lo mismo se dijo del semanario Zeta pues era el único medio de comunicación que se llevaba las exclusivas.
“Otro más, otro más” anunciaba el Cocaya en su portal: “en el arroyo cercano a la colonia Agua Escondida fue encontrado un cadáver con un golpe en la cabeza, bocabajo, esposado de manos, y con un charco de sangre”. Tres días antes habría anunciado una balacera en la colonia Benito Juárez donde salió herida una persona.
Sábado a sábado algunos lectores esperaban la llegada del semanario Zeta de Tijuana ‘pues traía información que los medios locales no publicaban’. Tan pronto anunciaba que las ejecuciones las realizaba un bando, comandado por distintos sujetos, para a la semana siguiente corregir la plana informando la llegada de jefes y la salida de otros para ir a esconderse a Sinaloa. Los espectaculares de van por el Oajaco, luego van por el Grande y así, por el Rayo, por el Dámaso, por el Compadrón llenaban las expectativas de sus seguidores que no se percataban de los mensajes entre líneas que se podían leer en cada página.
El recuento de caídos era la constante en el semanario, así como las publicaciones ya que una semana eran suministradas por el Cisen, otra por inteligencia militar otra por la policía ministerial, otra por la policía del estado y por la municipal que diferían en mucho de la verdad histórica, notándose en los mensajes subliminales que unos protegían a determinado grupo delincuencial, la policía del estado a los de Luis Montoya, los del ejército a otro, y que el Cisen recibía datos de todos. Se notaba que deseaban sacar de la jugada a los puchadores del Babay y del 00.
La detención de personas armadas y luego liberadas vino a desacreditar aún más a la autoridad federal, pues no pasaban encerrados ni 30 días cuando ya se les veía en las calles haciendo de las suyas. Las campañas por la gobernatura, las cinco alcaldías, las 21 diputaciones locales, y dos federales pasaba de noche entre el electorado que mejor leía y comentaba lo que se imaginaba en las redes sociales.
La participación de los hijos de los perredistas se confirmó con la detención del 28 pues la noche del 26 de noviembre de 2014, en un operativo conjunto del ejército mexicano y de la Armada de México, participando de ‘lejecitos’ las policías del estado, ministeriales y municipales, detuvieron en una casa de seguridad a más de 20 sujetos, entre caballeros y damas y algunos secuestrados, en posesión de armas largas, pistolas, cartuchos, granadas, celulares, lap tops, radios oficales Matra, de los utilizados por la policía del estado, en este caso el radio estaba a cargo del policía conocido como el Yiyo.
La PGR sólo dio a conocer la detención de, además del 28, de cinco pistoleros entre los que destaca el sobrino del perredista Leonel Cota, conocido como el Miyagui, así como al Recio, el Moreno, el pelón y la Lupita, éstos últimos originarios de Mazatlán Sinaloa. La nota de la detención pasó desapercibida por todos los medios de comunicación o, como dicen coloquialmente entre los reporteros, fueron a feriar al jefe de jefes de las izquierdas, como se había autonombrado el exgobernador, o en el peor de los casos, muchos de los periodistas como le deben el título, callaron por esa complicidad silenciosa que da el hambre.

Después de la detención del 28, quien se dijo protegido por el director de la policía ministerial  y por agentes del estado, los cuerpos de los levantados por los delincuentes empezaron a aparecer frente a los domicilios de agentes y jefes tanto de la ministerial como de la policía del estado, con mensajes grabados en la piel y/o en cartulinas con dibujos de murciélagos, lo que llamó la atención de un grupo investigador venido de la ciudad de México, mismo que tras una quincena de rastreos logró dar con el paradero de otro beneficiado por el PRD, este hermano de El Coreano, brazo armado de Leonel Cota, conocido como El Furby y quien habría sido agente de la policía ministerial en los tiempos gloriosos de ese cartel político.

13La detención ocurrió la noche del 22 de diciembre, luego de que por varias horas agentes de inteligencia de la SEIDO habrían estado vigilando una de sus casas de seguridad en la colonia Terranova, atrás del hotel Los Delfines, por la carretera al sur. Los vigilantes notaron que el Furby se bajó de un auto junto a tres acompañantes para luego bajar a una persona atada de pies y manos, mismo que recién había sido detenido por la ministerial en posesión de droga. Los agentes solicitaron la intervención de las fuerzas armadas quienes después de un operativo de resguardo por diferentes calles de ese pequeño fraccionamiento, entrar a la casa donde el Furby y cómplices golpeaban al secuestrado para sacarle la información de quiénes eran sus distribuidores de droga. Luego de ordenarles que se tiraran al suelo en medio de una intensa balacera para amedrentarlos, soldados, marinos y federales decomisaron tres cuernos de chivo, tres pistolas 9 mm,  una R-15, una 45 y 14 cargadores para la cuerno de chivo y dos para la R-15.
Los cómplices resultaron ser gente traída de otras latitudes para reforzar el pleito por la plaza, de nombres Carlos Villegas, Servando Robles y un sujeto apodado como el Yoquer. En el lugar liberaron al secuestrado que resultó ser un empleado del bar Las Redes propiedad de servidores públicos lugar donde por cierto se vende droga en cantidades exageradas.
El día de los inocentes el agente de la policía estatal Tito Jauregui fue baleado cuando cruzaba una calle del fraccionamiento Arcoiris III. El evento hizo recordar que el día 9 de diciembre militares le hicieron el alto cuando se conducía en una motocicleta, pues días antes una llamada anónima lo denunció por vender la droga del Pepillo, pero no se detuvo sino que imprimió velocidad para enseguida introducirse en su casa marcada con el número 368 de la calle turquesa, precisamente de la colonia Arcoíris III desde donde videograbó a los militares que, al no traer orden de aprehensión se retiraron del lugar.
Tito cometió un grave error pues subió a Youtube la supuesta agresión de las fuerzas armadas lo que lo colocó de pechito para que la otra banda de distribuidores lo ubicara y tratara de asesinarlo ese día 28 en que cruzaba la calle artículo 15, cerca de su casa. Los vecinos se dieron cuenta que a bordo de una unidad tres sujetos le dispararon para enseguida darse a la fuga con rumbo desconocido. Una vez más la participación de agentes policiacos dentro de las redes del narcotráfico quedó al descubierto pero los jefes solaparon al desleal Tito Jauregui.
Al entrar el año de 2015, el terror ya estaba apoderado de la población paceña pues día a día eran encontrados restos humanos descuartizados, en hielera, en bolsas negras, otros atados a cobijas o dejadas piezas como el de una cabeza que se encontró un escolapio que cruzaba por la primaria Emma Osuna, por las calles de  Manuel Torre Iglesias y Regidores de la colonia Lázaro Cárdenas. El menor pidió auxilio a una señora que pasaba por el lugar, misma que habló a la policía y en menos de 10 minutos aquello era una nube de reporteros que anunciaban el hallazgo.
El evento se registró en los medios por varios días ya que la cabeza pertenecía a un hijo de la que fuera líder priista de colonia conocida como La Pancha Avilés. El resto del cuerpo fue localizado en varios puntos de la ciudad con mensajes dirigidos a las policías ministeriales y del estado, específicamente decían los narcomensaje “Síganme mandando madrinas hijos de su puta madre. Hay te lo regalo Saulito síguele con tus mamadas pues. Atte CDS” y el otro “Ahí te lo regalo Parra. Atte. CDS” los dos con el murciélago pintado.
Para este entonces, los que fueran integrantes del cartel liderado por Lenín Rodríguez empezaron a conformar las células brutales que le achacaron a un tal Cochi, de nombre Raúl Castillo de la Rosa quien a partir de su ingreso como nuevo jefe de uno de los grupos, empezó a levantar a expuchadores para que trabajaran para él, caso contrario, de no hacerlo, los descuartizaba y esparcía los restos por la ciudad de La Paz.
Por esa razón, el 16 de enero fueron a un  domicilio de la colonia Revolución donde buscaban a los hermanos Juárez Mora, pero como los matones no lo conocían preguntaron a un señor que encontraba acostado en su cama, junto a la mujer, que si quién era Humberto Juárez: Yo soy dijo seguro el papá y en esos instantes le dispararon, muriendo en el acto ante el asombro de la dama a quien preguntaron que si dónde estaba los otros dos hermanos. Humberto tiene tres hijos, dijo ahora ante el asombro del matón que notó que había matado a la persona equivocada y mejor salió sin decir más.
Después del alevoso asesinato, los cuerpos de seguridad detuvieron a dos sujetos en posesión de 23 envoltorios de droga, mismos que trataron de huir en una cherokee al notar la presencia policiaca, los cuales dijeron llamarse Eduardo Hernández y Martín Alvarado con los alías de el Condor y el Kumi. Enseguida los llevaron al Centro de Operaciones Estratégicas (COE) donde con una calentadita aceptaron que habían participado como halcones en el homicidio de la colonia revolución.
Ya más calmados dijeron que ellos trabajaban para el Pepillo y el Frank, quienes peleaban la plaza contra el compadrón y el 28. Que ese 28 que dicen que detuvieron no es el verdadero, sino otro bato más pesado y que están jalando a los puchas de uno y de otro bando causando enojo entre los jefes.
Con los datos aportados por el Cóndor y el Kumi, la SEIDO realizó un intercambio de información con los grupos de inteligencia de las fuerzas armados hasta lograr identificar tres casas de seguridad del Compadrón para el día 26 iniciar el operativo conjunto, culminando con la atención de este. Fue en un domicilio cercano al fraccionamiento Fidepaz donde lo localizaron cuando trataba de huir pues recién había sido informado por celular que iban por él. El Compadrón en el momento de la detención dijo no ser la persona que buscaban pero un oficial del ejército le dijo que no se hiciera pendejo, que lo tenían bien identificado.
El 11 de febrero de 2015, al caer la tarde un grupo armado llegó a un domicilio de la colonia Santa María, donde una mujer disparó 9 balas de una metralleta de las conocidas como cuerno de chivo. Servicios periciales informó que tres de las balas se alojaron en la cabeza de un narcomenudista, con amplio antecedente como ratero y pucha al servicio del pepillo y del 28.
Ese mismo día, después de la medianoche, una dama estacionó una vagoneta en la acera izquierda de la calle 16 de septiembre, a 25 metros de la calle Aquiles Serdán, cuando de pronto una camioneta de la policía municipal pasa despacio. La dama bajó el vidrio y dijo -- Jefe, vengo a dejarle cena a mi esposo, es el administrador del hotel – El chofer de la patrulla inclinó la cabeza en señal de aprobación, luego imprimió velocidad para seguir con su recorrido habitual sin imaginar que esa dama se convertiría, semanas después, en la más buscada de La Paz BCS. Enseguida otro vehículo se estacionó casi en la esquina de donde bajaron dos tipos, uno de ellos se emparejó a la dama que ya caminaba por la acera del hotel, mientras que el otro se cruzaba la calle para servirles de ‘poste’ para evitar sorpresas.
Luego de tocar en la entrada, y creyendo el administrador que era un apareja que buscaba pasar un rato, abrió la puerta para inmediatamente preguntar por dos personas que recién se habían registrado en el hotel. Los tres observaron el libro de registro y, una vez que dieron con los nombres y el cuarto, unos hombres armados irrumpieron en el silencio de las habitaciones, llevándose esposados y cubiertos del rostro a dos capitanes de barco.
La ola de levantones alertó a las féminas que trabajaban en los centros nocturnos pues más de una docena de mujeres, adictas a las drogas,  desaparecieron de distintos bares y casas de cita de la ciudad de La paz y, en las balaceras y ejecuciones ya empezaban a participar como halconas, postes, choferes, cocineras, y prestadoras de sexoservicio entre los integrantes de los grupos violentos que cambiaban de casas de seguridad cada tres o cuatro días.
El 24 de febrero, luego de asesinar a un levantado por el camino de terracería, rumbo del club caza, tiro y pesca Los Gavilanes, los asesinos escucharon por la frecuencia de un radio propiedad del director de la policía municipal Manuel Arce Delgadillo que iban por unos sujetos armados que se conducirán en un automóvil mitsubishi, vidrios polarizados, color guinda, sin placas de circulación. De inmediato, sin terminar con su trabajo de sepultar al ejecutado, los criminales subieron al vehículo pero al llegar a la carretera a Los Planes un convoy armado de las policías los obligó a doblar con dirección a La Paz y, en el entronque al libramiento a Pichilingue otras patrullas le cerraron el paso por lo que doblaron a su derecha y a cien metros fueron recibidos a tiros por las fuerzas armadas. La escena del crimen rebeló que el chofer yacía sobre los asientos delanteros, con una granada entre las manos. Un segundo cadáver yacía con el cabeza en el suelo y el cuerpo en el asiento trasero. El tercer tipo presentaba 7 tiros en la cabeza, por lo que se dedujo que fue una masacre de parte de las fuerzas armadas.
Luego de la masacre los sabuesos de servicios periciales se encaminaron por el camino que los vieron salir, encontrando cerca de un rancho a una persona muerta. La necropsia rebeló que tenía huellas de estrangulamiento y que después le dieron un golpe en la cabeza lo que le produjo abundante sangrado y la muerte. En un perímetro de diez metros se percataron que había indicios de dos fosas clandestinas por lo que procedieron a desenterrarlas y, ¡sorpresa! Encontraron dos cadáveres en estado de descomposición con tres meses de muerto uno y tres semanas el otro.
El 11 de marzo, después de las diez de la noche, un pelotón de las fuerzas armadas que pasaba por el malecón de La Paz, notó que dentro de un picap color blanco, doble cabina, se conducían cuatro pasajeros con armas largas por lo de inmediato trataron de pararlos pero los bandidos imprimieron velocidad disparando en contra de ellos y arrojaron una granada que no explotó. Frente al hotel Perla volvieron a lanzar otra granada que tampoco explotó por la inexperiencia de los aprendices de gatilleros por lo que las fuerzas armadas solicitaron el apoyo de las diferentes fuerzas de seguridad, logrando ‘encajonar’ a los perseguidos en las calles de Aquiles Serdán entre Navarro y 5 de Febrero, para dos de ellos disparar sin ver, otro más esconderse entre las sombras de la noche, mientras que el chofer se quedaba al volante sin oponer resistencia.
Los que dispararon fueron repelidos por los militares que lograron herirlos en las piernas, mientras que el escondido logró escapar gracias a que los policías del estado lo resguardaron entre sus unidades, para después sacarlo del lugar sin que los militares y marinos se percataran. Una vez en los separos, los detenidos solicitaron declarar sin la presencia de los ministeriales, municipales y del estado porque, dijeron, estaban dentro de la ‘polla’ de gatilleros al servicio de los grupos violentos.
Jacinto Romero hijo, esa noche dormía plácidamente a escasos cien metros de la balacera, por lo que de inmediato se levantó y, sin el celular en la mano para grabar la escena del crimen que se imaginó estaba a cincuenta metros de su casa, se deslizó cual gato en la oscuridad hasta alcanzar la barda que da a la calle y, con más precaución que miedo sacó y metió la cabeza por entre las rejas pues la luz que producen los disparos lo obligaron a casi untarse a la pared al momento de ver a su sobrina que grababa el ruido que provocaban las patrullas, ambulancias, los cuernos de chivo, R-15, M1, pistolas y granadas de iluminación o de aturdimiento lanzadas por las fuerzas armadas para ubicar a los mañosos.
De regreso a su recámara subió al facebook la nota de los sucesos sin conocer los hechos de fondo cuando de pronto más de cien cibernautas hablaban de lo mismo, incluso una dama se atrevió a comentar, cuando subió una videograbación con los ruidos descritos, que le había ganado la nota al reportero urbano. Por más de dos horas las redes estuvieron reportando los hechos que veían las personas que pasaban por el lugar. Amaneció el día y los cordones de seguridad seguían en esas calles hasta en la tarde en que, según algunos vecinos retiraron el cadáver de un militar que jamás se reportó oficialmente.
Para estas fechas, y gracias a la ‘colaboración’ de los detenidos, los nombres de Luis Montoya, El Cochi, el 28, el mini lic, los Dámasos, se mencionaban como jefes de distintos grupos violentos protegidos por las distintas policías municipales, estatales y federales por lo que las fuerzas armadas empezaron a intercambiar información sin dar cuenta de ello a los protectores oficiales. Ante el temor de ser menguados por los militares, los narco videos empezaron a inundar las redes sociales con amenazas de que esto apenas empezaba. Le pedían al gobernador que no se metiera porque esta era una guerra por la plaza de las drogas.
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Bien, al inicio de la campaña por la gobernatura de BCS, un sobrino del candidato de Morena fue herido de bala por policías municipales que repelieron una agresión de parte del mentado Perro Castro, hermano de otro pillo que se vio inmiscuido en el asesinato de un joven abogado en el Bar Las Micheladas ubicado en el malecón y, donde por cierto, el hijo del gobernador en turno fue quien disparó las mortales balas que privaron de la vida a quien tenía por delante toda una vida de éxitos. Hoy su padre, a cuanto gobernador llega al poder, le pide que se haga justicia.
El viernes 3 de abril de 2015, alrededor de las 8 de la noche, el Toro salió de su casa en Ocampo, casi esquina con Yucatán a la tienda de la misma calle Ocampo, pero esta esquina con Chiapas, donde compró un gansito y una cocacola y se regresó al mullido sillón de la sala donde veía la televisión cuando de pronto un sujeto descendió de un vehículo color blanco, pistola en mano y, ahí sentado donde estaba le dio de balazos. Unos días antes Manuel, el hijo de Leonel Cota lo habría ‘descontado’ con una manopla en el Bar Las Redes. La policía se dio cuenta del pleito pero dejó ir la junior pues le tenían miedo al temperamento explosivo del Toro. Curiosamente un forista del Colectivo Pericu escribió: Siguen los familiares del Puchas (Víctor Castro) y Víctor Guluarte QUE SE ESCONDA EL HIJO DE LEONEL QUE YA LO TRAEN EN LA MIRA VERDAD NARIXCIO
Con la intención de proteger al Cochi, al 28, a Luis Montoya, al Grande, la policía ministerial y del estado empoderaron mediáticamente a la China, aquella mujer que fue levantada y obligada a participar, primero como halcón y luego como ‘poste’ en las ejecuciones, para después obligarla a portar armas largas de la conocidas como cuerno de chivo para que quedara grabada su participación y de esa manera crear en torno a su figura en ser diabólico.
Con la detención de otros puchas, las fuerzas federales y militares ‘se enteraron’ que Melisa Margarita (la China) Calderón Ojeda se habría convertida en jefa de sicarios por lo que enfocaron sus baterías en su ubicación y posterior detención. Pero no fue hasta casi 8 meses después que, al estar en el aeródromo de San Lucas que se le identificó y detuvo en compañía de una menor de edad.
El 5 de abril por la madrugada, y después estar bebiendo en compañía de su novia en los bares del malecón, Giovanny López, alías el Héctor fue literalmente emboscado a bordo de su vehículo enfrente de la discoteca Dubai, de reciente apertura por cierto, quedando su cuerpo sobre el asiento del conductor y herida su novia y una pareja de militares que se encontraba en el asiento trasero del vehículo y que recién habían salido del Bar Las Redes. El caído era cuñado de un agente de la PGR, mismo que le daba protección al caído por pertenecer a los grupos violentos que ya amenazaban con desestabilizar la campaña política que recién empezaba.
Fue a partir de esta ejecución que la China empezó a ser noticia de 8 columnas pues se le vio manejando una Cheroke roja donde se trasladaba el matón que terminó con la vida del Héctor. Segundos antes, al tratar de esquivar al matón, el Héctor golpeó a otro carro por detrás para luego estamparse con un poste de luz mercurial. El conductor del otro vehículo de bajó para reclamar pero fue obligado de desistir de tal acción al escuchar los disparos mortales. Alcanzó a distinguir a la mujer que manejaba la Cheroke y a otra dama más en el interior de ese auto.
Los sucesos criminales se daban casi dos por día pues los que no eran levantados, eran ejecutados, o desenterrados de fosas clandestinas, y los menos detenidos en posesión de droga y armas para dos o tres días después salir libres con su módica cuota por el amparo federal que les daba impunidad para seguir delinquiendo tanto en el municipio de Los Cabos como en el de La Paz BCS.
Siete días después dos cadáveres fueron desenterrados por la zona de Los Gavilanes. El 17 de ese mismo mes de abril, un sujeto fue encontrado muerto con huellas de tortura por la carrera a Los Planes. Cuatro días más tarde uno más, uno más – anunciaba el reportero urbano -- en el mesquitito. Al día siguiente otra en La Miramar. El 23 asesinan al otro en El Pescadero. Cuatro días después uno más en La Guerrero y otro en La San Agustín.  El 29 dos a bordo de su vehículo y uno más en el interior de su casa.
Después de los festejos, con un desfile por el malecón, el Día del Trabajo por la tarde, dos sujetos fueron detenidos a bordo de un vehículo Nissan en  posesión de un arma 9 mm y puestos a disposición de la autoridad competente, sin embargo alcanzaron la libertad al día siguiente pero para su mala suerte ya que la madrugada del día 4 fueron ejecutados junto a otro pistolero más en una casa de la Colonia Los Olivos, lo que vino a demostrar, una vez más, que la autoridad pasaba la información al grupo criminal contrario a estos pistoleros. Por la tarde el cadáver de una mujer fue encontrado por un camino de terracería.
 La madrugada del 153 aniversario de la batalla de Puebla, un grupo armado se introdujo – según el boletín de la policía ministerial, ¡al mismo domicilio de la noche anterior!, donde dormía plácidamente Everardo García alías el 20 a quien dieron muerte, para después ser repelidos por un chamaco, menor de edad pero bueno para el fusil, que dormía en el techo de la casa, y desde donde alcanzó a dar muerte a dos de los sujetos cuando huían.
Aprovechando el nublado, un agente del ministerio público de la federación pactó con un acusado ante Cofepris para que asesinara al denunciante. Pues bien, a los tres días de la anterior ejecución, Erick Von Borstel, fue asesinado por estrangulamiento y dejado su cuerpo a seis cuadras de la casa que – dice la autoridad-- le rentaba ¡precisamente al 20! A un lado del cadáver del estrangulado se observó una cartulina con el mensaje de: Pa´que no sigas de soplón.
El cuadro lo armaron de tal manera que el asesinato se lo achacaron a los grupos violentos pues casualmente el estrangulado presentaba la palabra China tatuada en su piel. Una vez que Jacinto Romero publicó que la escena del crimen decía todo lo contrario a la autoridad, el MP federal utilizó al semanario Zeta para publicar que los matones ahora utilizaban diversos métodos de ejecución para despistar a sus perseguidores.
El Día de las Madres amaneció con un muerto más, éste en el entronque que conduce a la población de Todos Santos, según se  va por la carretera de La Paz a El Triunfo. El occiso llevó por nombre Leonardo Gaxiola Martínez, alías El Alazán quien junto al Cochi habría ejecutado a dos personas en San José del Cabo, en vehículos a cargo del ex MP Federal y después jefe de peritajes de tránsito de La Paz. Los vehículos eran del candidato a la presidencia municipal y exgobernador de BCS por el PRD, Narciso Agúndez.
Al día siguiente Luis Ulloa murió a consecuencias de recibir 20 balazos calibre 9 mm, evento registrado en la colonia Paraíso del Sol. El día 12 dos sujetos fueron acribillados a balazos al salir del Tienda Ley Las Garzas. En la escena del crimen se encontraron casquillos de armas calibre 45, 39 y 9 mm. Por si ello fuera poco, en la mañana de ese día se encontraron restos dispersos en distintas colonias de la ciudad de La Paz, primero el dorso, enseguida la cabeza y luego pies y manos lo que generaba mucho miedo en las personas que se trasladaba a sus trabajos, o salían de ellos. Salir a las calles era de pensarse.
Geovanny Núñez, alías el Loco, luego de pactar con él, después de ser detenido por robar una picap azul, fue utilizado para ‘enderezar’ las muertes del Héctor y del Von Borstel, pues las dos estaba relacionadas con agentes de la federación, éste dijo que mataron al Erick porque dio la ubicación del Oso y, casualmente, le fue encontrada en su billetera un papel que contenía un croquis, donde ejecutarían al Héctor con las anotaciones de La morra lo pondrá ahí.
En el aniversario del día de La Marina Nacional por la tarde, policías, marinos, militares, federales y municipales acordonaron las cercanías al restaurante de mariscos El Vado ya que minutos antes desde una patrulla picap de la policía estatal preventiva, le hicieron el alto a los tripulantes de una suburban color blanco donde se conducían 5 sujetos armados por la colonia Villas del Encanto con rumbo al bulevar Pino Payas, mismos que arrojaron una granada de fragmentación que hirió al acompañante del chofer de la patrulla, evento por el cual solicitaron el apoyo de todas las fuerzas armadas.
Los sicarios, entre ellos El Grande al recibir 5 impactos de otros elementos policiales que se encontraron de frente, pararon la camioneta frente al restaurante El vado, el cual cruzaron por entre los comensales para internarse por entre el monte, desde donde disparaban sus potentes armas, convirtiendo aquello por cerca de una hora en un sitio de guerra, momentos que aprovecharon reporteros y camarógrafos de diferentes medios para cubrir la nota.
La tensión fue tal que el camarógrafo Adolfo Lucero se quejó ante sus compañeros de un infarto al corazón, que lo llevaría minutos después a la muerte, mientras se anunciaba la detención del Grande quien se encontraba herido de bala junto a tres cómplices más, logrando huir el quinto de ellos.
La camioneta presenta 5 impactos de bala del lado del conductor y el cristal de ese mismo lado roto, donde en su desesperación el Grande disparó sin bajar el vidrio. Una vez ‘estacionada’ sujetos desconocidos le colocaron propaganda política del PAN para ser utilizada en su campaña sucia pues los demás candidatos ya se sentían perdidos.
El pleito entre las células violentas trajo aparejado la facilidad para acabar con ellos pero como estaban metidos todos los mandos medios y jefes de las policías, éstos dejaron que se acabaran entre sí. Lo mismo sucedió con los candidatos de los diferentes partidos a excepción del PAN que supo disciplinarse. En el PRI, el pleito entre los precandidatos Esthela Ponce e Isaías González al no ser ellos los abanderados del tricolor dejaron que el abanderado por el nacional, Ricardo Barroso trabajara sólo e, incluso, el día de las elecciones no operaron las estrategias diseñadas para llevar a sus votantes a las urnas. Como resulta obvio el PAN se llevó carro completo: la gobernatura, las 5 alcaldías y 15 de las 16 diputaciones.
El Cochi, el 28, el Grande, el Oso, la China y el Navigeitor, en forma separada peleaban la plaza contra Luis Montoya y la gente del Javi, el Babay y el Cero Cero que controlaban la zona de La Paz y Los Cabos. Las primero 5 células violentas se fueron conformando en torno al 28 o Los Dámasos pero la brutalidad cometida en el Ejido Melitón Albañez (donde mataron a dos niños) y los errores en El Centenario (donde confundieron a una pareja con gente de El Cochi) así como la ejecución de un jovencito que venía de Cabo a estudiar enfermería y de un extrabajador de CFE, aceleró que les fuera retirada la complicidad con las fuerzas policiacas, trabajando éstos sólo para Luis Montoya, El Cero Cero y El Javi. Es aquí donde se rompe la doble plaza.
El 16 de junio, en peliculesca persecución por el fraccionamiento Bellavista, se logró la captura de dos peligrosos sujetos que venían de Los Ángeles California, conocidos como El Chino y El Scar, de nombres Héctor Gómez de 20 años de edad y Sergio Núñez de 24 años, a quienes les obligaron a declarar que uno de ellos era el novio de La China quien habría sepultado clandestinamente a dos hombres y tres mujeres por la playa conocida como El Comitán. Con esto le daban protección a quienes a partir de los últimos acontecimientos serían  los arreglados para vender droga entre los viciosos de las localidades de Los Cabos y La Paz y, en esa jugada de dos bandas, empoderaban mediáticamente a La China como una sicaria peligrosa.

De pronto llama la atención de la ciudadanía la liberación del Simón, a quien los medios de comunicación dieron por llamar el Sepulterero y de quien estos mismos medios hicieron ‘un tipo peligroso’ por indicaciones de la procuraduría general de justicia de BCS, todo esto para no inculpar a 14 policías ministeriales y del estado que habrían participado en los levantones de las personas que después darían muerte por indicaciones del Pepillo y el Rayo, (éste fue herido de bala en las ejecuciones del 31 de julio de 2014 en el K8) narco jefes éstos dos, de la zona sur de la ciudad de La Paz.
Las fosas clandestinas fueron descubiertas el 10 de junio de 2013 debido a que el malandro conocido como el Quique fue detenido al ser dado de alta del hospital donde convaleció una herida de bala provocada por el Simón a quien le habría robado una laptop cuando durmió en su casa. Debido a que el propio Simón lo demandó por el robo y, al no detenerlo la ministerial, el robado intentó hacerse justicia por mano propia pero para su desgracia todo eso desencadenó una serie de acusaciones en su contra de parte del propio acusado.
Simón confesó saber dónde los jefes de la Plaza habrían sepultado a 22 personas que levantaron los policías a las órdenes del Rayo y del Pepillo, por lo que de inmediato los agentes investigadores de la policía ministerial llevaron al detenido al supuesto lugar ubicado en la Colonia Los Tabachines y donde, después de excavar distintos lugares encontraron 7 cuerpos.
Ante estas ‘precisiones’ del que después se consideró ‘tumbado de la burra’, el procurador ordenó detener las investigaciones pues podría dañar la imagen del gobernador Marco Covarrubias, recomendando eso sí, que las declaraciones del Simón no se tomaran en cuenta pues no estaba bien de sus facultades mentales y hacía señalamientos sin fundamento en contra de agentes y jefes de la subsecretaría de seguridad pública y de la ministerial.
De inmediato el procurador suspendió su agenda que lo mantenía en Ciudad Constitución, para enseguida ordenarle a  su chofer que se regresara con los escoltas a La Paz pues su vehículo lo manejaría el jefe de la policía ministerial. Manejó con exceso de velocidad, hasta que en el kilómetro 67 perdió el control del picap para enseguida provocar un accidente de carretera con saldo de 3 personas muertas.
La liberación del Simón se debió a que la procuraduría de justicia, como siempre, basó su ‘investigación’ en señalamientos de ‘testigos’ y no en la reina de las pruebas (servicios periciales) como lo hacen en los países desarrollados. Al retractarse los testigos, las pruebas de cargo se desvanecieron, motivo por el cual la juez no tuvo otra opción que decretar la libertad por falta de pruebas.
Ante el temor de que el Simón pudiera comprobar que los policías eran los responsables de los levantones de los sepultados, el 9 de agosto unos sujetos balacearon el auto malibú donde se conducía por la colonia Las Américas, para enseguida dar trompicones en la guarnición cerca de una gasolinera, para enseguida subir a una toyota ‘for runer’, dejando el malibú ponchado sobre la guarnición.
A los minutos, por su propio pie llegó al hospital Salvatierra para que fuera atendido de 5 balazos en el antebrazo, pierna y abdomen. Desde luego que los medios de comunicación aprovecharon la ocasión para publicar los boletines por debajo del agua que la autoridad les proporcionaba, para de esa forma justificar su deformado trabajo, llamándolo asesino serial, sepulturero, protegido y, desde luego la procuraduría de justicia tirar la pelota en contra de la juez quien a su vez era defendida por el tribunal superior de justicia, acusando de mal armada la averiguación previa pues los testigos se retractaron, y luego de hacerlo los perversos policías del estado que sirven a los grupos violentos asesinarlos por ‘culones’
De la misma forma, el despacho de abogados que tramitaba un amparo a favor del Simón, a quien querían detener violando la ley, pues no tenían orden de aprehensión, fue balaceado como una forma de advertencia para que dejara de cumplir con su trabajo. Otro abogado, vecino pared con pared de éstos, fue perversamente señalado por reporteros que se imaginan los hechos, con tal de ganar la noticia, como a quien fueron dirigidos los balazos, incluso uno de ellos se atrevió a publicar una foto con el rostro tinto en sangre.
Lo que no se dieron cuenta éstos candidatos al ´premio pulitzer choyero’ es que al sembrar terror sicológico crearon una perfecta arma para amedrentar a la población, sobre todo ésta de BCS que recién había vivido un proceso electoral, para de esa forma inhibir cualquier brote de inconformidad al interior del PRI pues les era inconcebible que partido alguno les hubiera ganado carro completo. Claro que la idea debió brotar de los ‘asesores’ de Isaías o de Esthela pues eran éstos a quienes estaban enfocadas las baterías de la traición.
Mientras ello sucedía, trascendió que la procuraduría de justicia armaba más delitos para solicitar orden de aprehensión en contra del Simón quién, al enterarse del ardid ministerial, fue manipulado por quienes lo dominan mentalmente para darse a la fuga. La madrugada del 13 de agosto, en ‘un descuido’ (se durmió) del único guardia que le vigilaba la puerta, el Simón fue auxiliado por su novia quien lo ayudó a subir a una camioneta, preparada ex profeso para la fuga, para de ahí conducirse a la colonia Villas del Encanto pero una patrulla les hizo el alto y en la revisión notaron que el hombre iba ensangrentado, evidencia que les sirvió para detenerlos ante las amenazas de muerte de la novia y del herido.
Con la orden de aprehensión ‘calientita’ el mal llamado asesino serial fue nuevamente encerrado en la cárcel, donde seguramente recibirá tratamiento sicológico para que ‘olvide’ la participación de policías del estado y ministeriales al servicio de los grupos violentos.
 Coincidentemente a la salida, balaceada, fuga y reaprensión del Simón, los asesinatos, ejecuciones y ‘levantones’ de puchas y adictos incrementó el morbo en los medios de comunicación, trasmitiendo el mensaje de que la guerra entre grupos violentos no acabaría en BCS. Jacinto Romero fue el único que se atrevió a señalar que en menos de tres meses se acabaría esa ola de violencia, noticia que fue recibida con agrado por algunos periodistas honestos (hay pocos) No fue así cuando pronosticó carro completo para el PAN, al inicio de la campaña política. Incluso fue causa de burla de varios adictos al PRI que escribían largos jajajas en su facebook. Una vez que el pronóstico se cumplió, ninguno de los burlones se atrevió a rectificar su mofa.
Los cuerpos de seguridad que trasmiten subrepticiamente la información privilegiada para algunos medios de comunicación, aprovecharon la recta para hacer creer que el incremento de estos nuevos hechos violentos se debía a la salida del Simón y no a la participación del estado para inclinar la balanza a favor de Luis Montoya en La Paz y del Javi en Los Cabos. Sin embargo fueron varios usuarios de las redes sociales que se percataron que los boletines oficiales sólo daban a conocer como responsables a la China, el Cochi, los Dámasos o los 28.
El 17 de agosto de nueva cuenta la marisquería Del Vado (donde muriera un camarógrafo en los momentos de la detención del Grande) fue escenario de una balacera con saldo de un muerto y dos heridos. El fallecido era el jefe de plaza de la población de López Mateos del municipio de Comondú y los heridos, uno el dueño y otro el músico que amenizaba el lugar. Al salir los matones dispararon contra una picap Ford Lobo que les pareció sospechosa, enseguida subieron a una picap Toyota dándose a la fuga con rumbo desconocido.
21La sicosis obligaba a la población a no salir de sus casas, por si fuera poco, el alumbrado público, los parques, mercados y oficinas del ayuntamiento paceño quedaron a oscuras por el mal manejo de los dineros que los contribuyentes pagan por los servicios que proporcionan: Predial, dotación de agua, placas, licencias para manejar, licencias para negocios, etc.
Los rumores causaban mayor miedo, terror en algunos y pánico en otros,  a grado tal de trasmitir la especie de que se suspenderían los festejos del grito de independencia y del desfile militar, pero la toma de posesión del nuevo gobernador vino a dar calma a los rumorólogos pues en su mensaje a la población dijo que acabaría con los Grupos Violentos.
Días antes der la toma de posesión, en el Ejido Melitón Albañez, según se va de La Paz a la población de Todos santos, cinco perversos sujetos dieron muerte a dos niños que acompañaban a un supuesto vendedor de drogas, donde por cierto murió éste y su esposa, dejando heridos a un niño y dos adolescentes. Los hechos fueron insoportables para la mayoría de los Hidalgos Caballeros de la Mancha pues los grupos de inteligencia filtraron la especie de todos y cada uno de los que participaban en esta lucha por las plazas de BCS.
Dice un escrito filtrado que el procurador Adonaí es el que ordena a los ministeriales a quien ejecutan, levantan y entregan a los jefes de las plazas. Dentro de la lista están algunos que pertenecen a los grupos COE y Jaguar, así como puchas, matones operadores logísticos, casas de seguridad, carros, domicilios, escoltas, hijos, hermanos y sobrinos de los jefes de las plazas, ¡vaya! Hasta un cantante y un trabajador de canal 10 de televisión como enlaces con los jefes.
El 19 de septiembre detienen a La China cuando intentaba abordar un avión en el aeródromo de Cabo San Lucas y ¡entonces sí!, las luces multicolores brillaron en el espacio mediático quienes se encargaron de hacer de Melisa Calderón, a nivel nacional e internacional, la única responsable de los casi 180 ejecutados en los 14 meses anteriores. Sacaron un corrido de otra China, ésta de Sinaloa que era aliada del Chino Antrax y, con bombos y platillos festejaron los jefes policiacos la ocurrencia que estaba a punto de darles seguridad para que el nuevo gobierno se fijara en ellos.
Bien, la algarabía mediática polarizó a la sociedad que no conocía la China pues la presentaron en una fotografía con dos armas largas en sus manos. Armas que la obligaron a portar. Una AK-47 y una R-15, pero eso sí, el procurador dice que sólo le puede comprobar la participación en los hechos de un sólo ejecutado.
En facebook se subió la siguiente información que se compartió más de un centenar de veces, con decenas de comentarios y más de cien Me Gusta; o sea, la nota llegó a más de cien mil lectores de BCS.
La China, como dieron en llamar los medios de comunicación a Melisa Calderón es "La Mely" para sus amigos, no es mala. El Zeta la hizo parecer mala gracias al 'privilegio' de sus fuentes de información que no son otra cosa que distractores que envían mensajes a 'sus contrarios' para que 'paguen piso'. Con lo que se puede leer en su facebook bien podría escribir un libro. Sufría mucho, batallaba demasiado con los escasos trabajos que tenía. Venta de joyería de plata, a veces una cuatrimoto, otras lociones de imitación de buena calidad y todo para sus hijas que era, y son sus tesoros. Su ‘Feis’ dejó de utilizarlo cuando la obligaron a incursionar como ‘jefa de sicarios’. Ella podría dar datos dónde quedó su amigo El Riecke. Ella intentaba cambiar de su vida licenciosa. Tenía más de cuatro años batallando con sus miedos e incertidumbres, con su pasado; cuando de pronto ¡bum! La usan para distraer la verdad de ‘las bandas delincuenciales’ hay mucho que escribir de ella, de su rol como mamá., como hija, como hermana, como amiga, pero sobre todo como ser humano. No es pues lo que dicen los medios, sobre todo el Zeta que despedaza a los seres humanos para proteger a los verdaderos criminales. Ahí está el caso del Jonathan; despedazó la vida de un inocente que dio por llamar ‘el hijo del gobernador’ para ‘tapar’ al verdadero culpable por un buen fajo de billetes.
masiado con los escazos trabajos que tenia. Venta de joyería de plata, a veces una cuatrimoto, otras lociones de imitación de buena calidad y todo para sus hijas que eran, y son sus tesoros. Su 'feis' dejó de utilizarlo cuando la obligaron a incursionar como 'jefa de sicarios'. Ella podría dar datos dónde quedó su amigo El Riecke. Ella intentaba cambiar de su vida licenciosa. Tenía más de cuatro años batallando con sus miedos e incertidumbres, con su pasado; cuando de pronto ¡Bum! la usan para distraer la verdad de 'las bandas delincuenciales' Hay mucho que escribir de ella, de su rol como mamá, como hija, como hermana, como amiga, pero sobre todo como ser humano. No es pues lo que dicen los medios, sobre todo El Zeta que despedaza a los seres humanos para proteger a los verdaderos criminales. Ahi está el caso del Jonathan: despedazó la vida de un inocente que dió por llamar 'el hijo del gobernador' para 'tapar' al verdadero culpable por un buen fajo de billetes.
No es pues lo que dicen los medios, sobre todo El Zeta que despedaza a los seres humanos para proteger a los verdaderos criminales. Ahi está el caso del Jonathan: despedazó la vida de un inocente que dió por llamar 'el hijo del gobernador' para 'tapar' al verdadero culpable por un buen fajo de billetes.
Hubo dos o tres comentarios que la relacionaron con la China Antrax, la del corrido, pero los más comentaron cosas positivas para ella, lo que nos demuestra que hay más gente buena que enferma de la mente, del corazón, del alma, del espíritu.

El día 10 de septiembre de 2015, Carlos Mendoza rinde protesta como gobernador de BCS y empieza a nombrar su gabinete y, desde luego, a tejer finito para trabajar con nuevo delegado de la PGR y nuevo procurador de justicia de BCS y ¡Pum!, la burbuja de ejecutados disminuye al 100%

La señal que brotó de inmediato es que tanto el delegado de la PGR como el procurador de justicia anteriores, estaban dentro de la ola de complicidades que empoderaron a los grupos violentos con saldo de casi dos centenares de ejecutados, y dos docenas de inocentes asesinados por venganzas personales.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Del libro Héroes de 35 batallas: la vida del Bullanga Sánchez.


 
Capítulo I

“Una culebra”

   El juego estaba emocionante; se mantenían en extra innings. Al abrirse la doceava entrada, los cartones estaban 0 a 0. Por el equipo de Los Ostioneros de Guaymas se mantenía sobre la loma de lanzamiento Vicente “El Huevo” Romo, oriundo de Santa Rosalía, Baja California Sur; por el equipo contrario otro Sudcaliforniano, pero éste de San José del Cabo, Salvador “La Bullanga” Sánchez.

   Como primer bateador se presentó Héctor Torres a quien “El Huevo” Romo lo ponchó, luego dominó a Cosme Retamosa en rola a la segunda base. Enseguida “El Borrego” Ortiz pegó un candente doble contra la barda del jardín izquierdo tapando a Wilfredo Arano; el batazo le cortó la respiración al manejador de Los Ostioneros “La Bachicha” Fraile ante la algarabía de los venados y el ¡Aaahhh!, de los dos mil aficionados que se encontraban en las gradas del estadio Abelardo L. Rodríguez. Como cuarto bateador se presentó al Huevo Romo, en esa 12ava entrada, el lanzador josefino. Dicen los libritos que por lo regular el pitcher que batea es dominado fácilmente.

   Para lanzar al home, el ´Cachanía´ Romo efectuó los movimientos propios; bajó la cabeza; se acomodó la gorra, de reojo cuidó al “Borrego” en la segunda base; el cátcher le pidió la recta: ¡´Estraic´!, contó el ampáyer “El Lobo” Castro; El “bullanga” salió nervioso del área del bateador, regresó. Vicente Romo sonreía – Es mío – pensó. Volteó a la segunda base, le pidió a sus  jugadores que cerraran el cuadro para detener al corredor o hacer ´aut´ en la primera base. Pidió la señal de su receptor, aceptó el ‘eslider’, colocó los dedos sobre las costuras de la pelota, vio al corredor, lanzó: ¡´Estraic´! Repitió el ampáyer Castro.

   Las estadísticas estaban en contra del “bullanga”: 2 strike, 0 bolas. 2 outs. Enseguida “El Huevo” Romo le pasó dos bolas pegadas al cuerpo. Con ello se cumplió el adagio que se conoce  como  “la  cuenta  de  los  patitos”. “2 2 2”. Dicen los conocedores que el bateador que tiene esos números es ponchado.

   “La Bullanga” se ve inquieto, sabe de los adagios. Pide tiempo, voltea al cielo. En esos momentos recuerda el juego con Reynosa: en 13 entradas, con el juego empatado, propinó un “jonrón” que dejó a los petroleros de Poza Rica en el campo. Se santiguó.

   -- ¡Ay, papá! – Especuló el “huevo” – le voy a pasar la recta, ja ja ja – reía en sus adentros. Cambió el pedido del cátcher, le hizo señas con el rostro hacía delante. Se pusieron de acuerdo. Soltó la bola.

   -- ¡Ploaff! – Un batazo desganado pasa por entre  el segunda y el primera base.

   -- ¡Parece una culebra! – Exclamó riéndose el “Bullanga” al momento de correr hacia la primera base.

   -- ¡Pa´ que cierran el cuadro! – Gritó el “Pato” Caribe desde las gradas.

   Al lanzamiento, el “Borrego” Ortiz había salido al robo por indicaciones de su manejador. El jardinero derecho no alcanzó a tirar para home ya que el corredor había llegado parado con la carrera del  desempate.

   Al cierre de la doceava entrada, “La Bullanga” salió en plan grande: sabedor que él había provocado la carrera del desempate, influyó para lanzar con tranquilidad. Aunque su cuadro le jugó una mala pasada con el primer bateador.

   Graciano Enríquez pegó un elevadito al derecho. Tawa Lizárraga quiso atrapar de “aire” pero la bola picó internándose en la profundo del jardín convirtiéndose en un triple. El griterío apagó las voces de los jugadores que pretendían encontrar error en el pitcher o en el jardinero; en fin, los aficionados son así: gritan de gusto pero también critican la labor del pelotero.

   Los buenos beisbolistas demuestran su grandeza creciéndose ante la adversidad: El segundo bateador, Ronnie Camacho, después del dos bolas y dos ´estraic´, se ponchó con la bola que hizo famosos al josefino; tenedor volteado, como le llamaba él a la bola que le afinó el manejador de los broncos de Reynosa. Con esa bola enfrió las aspiraciones del jonronero.

   Como tercer bateador, el “Yaqui” Rios, con la cuenta de una bola y un strike sacó una candente línea que atrapó el short stop Remmes, éste sonrió al ver a Graciano que amenazó con despegarse de la tercera base.

   El cuarto bateador, el Pilo Gaspar, al segundo lanzamiento pegó una línea hacía la antesala donde Héctor Torres tomó a una mano para el tercer ´aut´.

   La “Bullanga” Sánchez inmediatamente fue felicitado por todos los de su equipo, mientras que el “Huevo” Romo fue olvidado momentáneamente por sus compañeros. En el rostro del manejador se observó una mirada cargada de emociones encontradas.

   -- No pasa nada – Le dice la “Bachicha” Fraile en un afán de simpatía – es sólo un juego más.

   La tambora, salida de quién sabe dónde, vino a alegrar, aún más, al gentío que empezó a bailar el sinaloense. Entre berridos, aullidos y gritos, la “Bullanaga” era paseado en hombros entre los aficionados que brincaron la valla del estadio.

   Durante las 3 horas que duró el juego de pelota, el “Pato” Caribe se había terminado un litro de tequila con limón y sal. Este singular aficionado cada que tocaba puerto buscaba un estadio de béisbol para ver jugar a sus paisanos. El “Pato” conoce metro a metro los litorales de la península Sudcaliforniana, como también los de Sonora y Sinaloa.

   En 1950 acompañó al escritor inglés Mr. Gadner a conocer el santuario de la ballena gris: Ojo de Liebre. En esta zona existe una loma conocida como la Concha hasta donde entran las ballenas a parir. El espectáculo es impresionante: unas entran y otras salen por entre unos canales que para tal fin creó la madre naturaleza.

   El “Pato” Caribe tiene una panza que bien le podría caber un barril de 40 litros. De brazos gruesos, no del tipo fofo que no hace nada o que sólo se la pasa comiendo y durmiendo, no. Los brazos de este aficionado son fuertes pues los construyó al través del tiempo moviendo cabezales y piezas enormes de la maquinaría de los barcos donde prestó sus servicios como mecánico.

   De un metro 85 centímetros de estatura y 140 kilos de peso hacen que cualquier mujer se fije en él. Completan su constitución física unos ojos verdes, cabello ensortijado y tez de bronce, curtida con los mares que bañan  el  Golfo de California  y parte del Océano Pacífico hasta llegar a las Islas Marías, Socorro y las Cliperton; esta última isla alguna vez fue de los mexicanos pero al firmarse la venta de Nuevo México, la isla se fue entre los escondidos papeles que no pudo leer el presidente Santana al tener un magnífico fajo de billetes verdes entre sus manos.

   Una vez que el “Pato” se terminó el litro de tequila se retiró al cuarto del hotel, con la dama que lo acompañaba, donde pasaron una velada cargada de erotismo y juegos lingüísticos que hicieron más placentera la noche.

   Otro día se curó la cruda con un caldo de jaibas, cabeza de mero y camarón. Durante ese día no probó un sólo trago para su mal estomacal: tomó eso sí, leche, refresco de soda, aguas frescas mientras terminaba de darle rienda suelta a su fijación sexual. Por la noche se tomó una copa “para dormir a gusto”.

   Le contó a su amante ocasional que el cabezal de un motor del barco “Tiburón” le cayó en el pie derecho, pero para su buena suerte, el peso del fierro quebró el piso hacía la bodega, accidente que le permitió “sacar” el pie donde sólo un raspón le quedó como mudo testigo de su “buena estrella”. A partir de ahí cambió de oficio: de maquinista se convirtió en pescador.

   Con un palangar de 200 anzuelos dice que logran capturar 20 o 30 toneladas de carne de tiburón. Lo que mejor utilizan de esta especie son las aletas y el hígado. Las fibras de las aletas son muy cotizadas como platillo entre los gourmets internacionales; del hígado sacan aceite para venderlo en los Estados Unidos de Norteamérica.

   Esa noche del 17 de octubre de 1966, en la comodidad de su hogar, el “Bullanga” mostraba su euforia cantando, bailando, riendo – Hubieras visto la cara del “Huevo” – Le confió a su esposa que lo veía ir y venir por todos los rincones de su casa – no podía creer que un novato, como él me dijo, le pudiera aguantar doce entradas y mucho menos que le bateara empujando la carrera del gane.

   -- Recuerda que la humildad es un don que Dios nos dio – Comentó casi para sí la reina del hogar – no debemos reírnos del caído – agregó – debemos recordar de dónde venimos, cuáles son nuestros orígenes para que, cuando tropecemos en la vida, el golpe no nos duela tanto – Hilda conocía bien a su esposo el cual se enojaba con suma facilidad cuando las cosas no le salían como él quería.

  -- Tienes razón vieja – Respondió con alegría – ven, siéntate a  mi  lado – la  invitó  a  compartir  un  espacioso sillón que tenían frente al aparato de sonido que utilizaban para escuchar la música de Armando Manzanero, sobre todo su canción favorita: Esta tarde vi llover, vi gente correr y no estabas tú... – En 1948 mis padres me llevaron de San José del Cabo a La Paz – empezó a relatar su origen – en Cabo mi papá se dedicaba a lo que caía, en eso tuvo la oportunidad de manejar un taxi que empezó a conducir en La Paz – suspiró hondo – cerca de la casa dónde llegamos vivía un señor que tenía una tienda y nos platicaba que había jugado béisbol con la Suela Viosca, yo creo que fue por esas charlas lo que ayudó a florecer mi afición por el juego de pelota.

domingo, 17 de mayo de 2015

Tragedia en el Golfo de California



Desaparece el Barco San Miguel

   En 1967, cuando La Bullanga Sánchez, jugando para Los Venados, impuso el record de 13-5, en juegos ganados y perdidos, se recuerda la adversidad por la que cruzó el barco San Miguel, el cual había zarpado del puerto de Mazatlán Sinaloa, a las 5 de la tarde del día 21 de diciembre, con su carga acostumbrada: Gasavión y gas butano; también cerveza, cemento, varilla, refrescos orange, tónico, plátano, fríjol y otros, con destino a La Paz, B.C.S.

   Una hora antes habría zarpado el barco Santa Teresa, al cual, el San Miguel, alcanzó a medía travesía, a las primeras horas del siguiente día, pitando con alegría que llegarían a tierra antes que ellos. Las máquinas del San Miguel superaban con mucho a la potencia del Santa Teresa pues éste era de mayor eslora y por lo tanto de menor velocidad; mientras que uno hacia 24 horas de travesía, el otro se tardaba 24 horas más.

   A las 5 de la tarde, del día 22, Juan el Güilo García, capitán del barco propiedad de su hermano Francisco, el Bronco, García Castro, habló por radio con el Chanto, otro de sus hermanos, diciéndole que estaban a 20 millas de la isla de Cerralvo, venían a tiempo, para las 8 de la noche estarían amarrando en el muelle fiscal.

   Luis Miguel, administrador y hermano de la prolífica familia García Castro, fue notificado del arribo, en el tiempo previsto – ¿Vas a ir a Petróleos? – Le preguntó a su hermano el Chanto.

   -- Ya sabes que me gusta ir a Punta Prieta para ver pasar los barcos del Bronco – Respondió el Chanto que era el encargado del archivo, la radio y demás registros de almacenaje en su casa de las calles Encinas y Revolución. El almacén de la empresa García Gas, S.A., lo tenían en la esquina sur de las calles Márquez de León y Revolución, a dos cuadras de las arregladas oficinas.

   El Bronco, como le decían a Francisco, vivía en Mazatlán, desde donde manejaba otros barcos de su propiedad, como son el Aventurero, San Jorge, Doña María, Don Miguel, el Turista, San Juanico y el Granito de Oro, transportando diferentes mercancías a los puertos que así lo requerían.

   Por la tarde el Chanto le pidió a sus hijos, Juan Diego y Chuy, que lo acompañaran a ‘Petróleos’. Los jovencitos de 13 años de edad felices se subieron al vehículo, hoy, clásico, modelo 1953, marca chevrolet, color blanco y azul. Cruzaron el malecón paceño con el viento de frente, para luego tomar la carretera al puerto de Pichilingue, donde prendió las luces del ‘fajadito’

   A un lado del faro de Punta Prieta, en los almacenes de Petróleos Mexicanos, el Chanto parqueó su lujoso automóvil, de donde bajaron los jóvenes para lanzar piedras sobre el espejo que formaban las aguas de la Bahía, mientras el papá atisbaba al horizonte en espera de ver el barco.

   Las horas se fueron alargando, hasta que el padre decidió volver a su casa-oficina para hablar por radio y enterarse del retraso – Vámonos – Les pidió a su hijos... 

   -- Pero apá – Intervino Juan Diego -- mi tío Juan todavía no pita de su barco como lo hace cuando pasa por aquí

  -- Quien sabe que pasó, vámonos – Insistió – voy a hablar por radio para saber que pasó.

   De regreso el silencio del padre se transmitió a la parte sensible de los hijos que sólo se veían a los ojos. – ¿Qué pasaría? – Preguntó Juan Diego.

   -- ¡Cállate!, ya sabes cómo se pone cuando lo interrumpimos – Respondió Chuy.

   Por la noche, vía radio el Chanto se comunicó a Mazatlán con su hermano Francisco, notificándole que el radio de Juan no tenía comunicación. – No te preocupes, de seguro llega de un momento a otro. 

   La angustia, y el frío viento del norte, del 22 de diciembre de 1967, no permitieron que los familiares de la tripulación del barco San Miguel pudieran dormir.

   Otro día, el barco Santa Teresa arribó al puerto de La Paz sin tener conocimiento del San Miguel – Nos pasó en los veintitrés de latitud norte y ciento siete, treinta de longitud oeste, a las cinco de la mañana de ayer. Ya no supimos más de ellos. Pensamos que estarían aquí, todavía nos jugaron una vacilada diciendo que a pesar de salir más tarde, llegarían más temprano.

   Francisco subió a un avión de la Fuerza Aérea Mexicana, junto a su hermano Miguel, para auxiliar en la búsqueda en alta mar, siguiendo la ruta que trazó el Barco San Miguel al salir del puerto de Mazatlán. ‘Borrasearon’ el canal de la isla Cerralvo, la misma isla en sus orillas, la fractura, el banco el Charro; recorrieron de la depresión Pescaderos hasta la  depresión  Farallón, pensando que la corriente los podría jalar, hasta el puerto de Mazatlán. Una vez en este puerto, recargaron gasavión para regresar por toda la orilla de Baja California Sur, desde Cabo San Lucas hasta la Isla Espíritu Santo, luego checaron todas las entradas de agua a la Bahía, sin encontrar rastro alguno del barco.

   El submarino del francés Jacques-Yves Cousteau, que fondeaba subrepticiamente en su barco Calipso, en el Golfo de California, se aprestó a la búsqueda sin resultado satisfactorio alguno. La presión de las profundidades del Mar de Cortés, obligaron al aqualung abandonar la búsqueda.

   Los días de batida y la navidad de ese diciembre de 1967 no pudo estar más deprimente: un hijo de uno de los tripulantes se paseó, rifle en mano, por las oficinas de los García Castro, amenazando con matar al que se le atravesara por el camino. La Armada de México se vio en la necesidad de llevárselo a la partida donde cubría sus servicios: Puerto Alcatraz, en la isla de Santa Margarita, hasta en tanto no asimilara el fallecimiento de su padre.

   La tripulación la componían Juan el Güilo García, capitán; Vicente Valenzuela, contramaestre; Manuel Puppo, maquinista; Simón Rosas, cocinero; Ángel Pettit, marinero; y un pavo, un enanito que era el hazmerreír de la tripulación, conocido como el mobiloil.

   La mala o la buena suerte hizo su aparición: A Vicente, el contramaestre, le dio un ataque al corazón, antes de que zarpara el barco del puerto de Mazatlán, ofreciéndose su hijo Miguel a hacer los trabajos del papá. Don Vicente fue trasladado al puerto de La Paz en otro barco de mayor envergadura, lo  que le ayudó a no aparecer entre los desaparecidos del barco San Miguel, evento que quedó registrado en dos corridos populares.

 

   Uno de esos corridos lo grabó el grupo Los Soñadores de La Paz, La letra es de Ricardo Ramírez Estrada y la cual dice:

 

 

Un veintidós de noviembre

Caso que hay que lamentar

Cuando el barco San Miguel

Que zarpó de Mazatlán

Y la mar se le interpuso

Y no lo dejó llegar.

 

Los tripulantes del barco

Eran de capacidad

Pero ese era su destino

Qué más se puede explicar

Si la mar embravecida

No los quiso perdonar.

 

Estrellita marinera

Tú que alumbras sobre el mar

Dile a la Virgen Bendita

Que no deje de implorar

Que ruegue por esas almas

Sepultadas en el mar.

 

La Paz tenía la esperanza

De poderlos encontrar

Porque la gente perdida

Toda era de ese lugar

Diosito dales consuelo

Pa´ que dejen de llorar.

 

 

Esos versos son compuestos

Sin poderme consolar

Cuando la mar se interpone

Es imposible escapar

Así perdieron la vida

El güilo, Simón y Manuel.

 

Es el destino del cielo

Y las leyes del que las manda

Ya no llores madrecita

No pierdas las esperanzas

El buque San Miguel

Al fondo del mar descansa.

 

   El otro corrido lo popularizó el profesor Luis Almeida Hirales, arreglista y cantautor, el cual dice:

 

 

Voy a contar un corrido

En el muelle del puerto

Acompañando al anciano

Que se muere en sus recuerdos

Esperando a su hijo amado

Que se quedó en el misterio.

 

Cuándo será ese gran día

Que regreses San Miguel

Y me traigas a mi hijo

Que en el mar se fue a perder

Un veintidós de noviembre

No lo quisiera creer.

 

Uno dicen que un chubasco

Otros que fue un huracán

Que voltearon al navío

En la mediación del mar

Pobrecito San Miguel

No te pudiste salvar.

 

Gritos de alerta se oían

De esos hombres inocentes

Ya las luces se apagaron

Todo se queda al garete

Y un maldito remolino

Se tragó a la pobre gente.

 

Los restos no aparecieron

El barco y los tripulantes

No regresaron al puerto

Que de Mazatlán un día

A La Paz ellos salieron.

 

El destino del cielo

Y las leyes del que las manda

Ya no llores madrecita

No pierdas las esperanzas

El buque de San Miguel

Al fondo del mar descansan.

 

 

   Las averiguaciones de Capitanía de Puerto arrojaron que la posición geográfica del último reporte fue en los 109 grados 29 minutos de longitud Oeste y 23 grados 57 minutos de latitud norte, a la entrada de la fractura de Cerralvo, entre las curvas batimétricas de 1500 y 2000 metros de profundidad, a 20 millas de la isla Cerralvo, y a 20 millas náuticas de la Ensenada de Muertos.

   Los científicos dedujeron que la línea sobre la que iba el barco está sobre una de las fallas subsidiarias de San Andrés, la cual, ese día sufrió un reacomodo en sus capas tectónicas, debido a un tsunami de 4.8 grados Richter, localizado a 12 kilómetros de profundidad, arrastrando al fondo del mar al pequeño barco San Miguel. El sistema de fallas geológicas están dispuestas en forma escalonada y unidas entre sí por segmentos de crestas oceánicas que se extienden a lo largo del Golfo de California (Geofísica Internacional 1992, vol 31, pp 279-287)

   -- Lo arrastró la corriente – Informó Santiago Puppo, viejo pescador que en el momento de la entrevista se encontraba ‘fileteando’ dos kilos de ‘lenguado’ para un vecino.

   -- Se fue por ojo – Diría Pedro Peregrino otro viejo, pero este estibador del muelle de La Paz.

   Efectivamente, la grieta que provoca el reacomodo tectónico produce una fuerte corriente que jala todo lo que se encuentra sobre la superficie del lugar, y fue en ese preciso momento de la sacudida que el San Miguel trataba de pasar por el lugar, a la hora equivocada.

   La línea que sigue la falla de San Andrés, por el Golfo de California, se inicia en el punto conocido como Montaña de Alarcón, la cual tiene una curva batimétrica de 2500 metros bajo el nivel del mar. Luego pasa por la fractura de Cerralvo, entre el banco del mismo nombre y la isla que hoy, por capricho de un funcionario público federal, se llama Jacques-Yves Cousteau (yac custou) la línea sigue por todo el litoral, pasando por la falla de Salsipuedes, a la altura de la isla Ángel de la Guarda, lugar  que  la  Baja California tiene un canal submarino y, por donde cruza la ballena blanca cada año para ir a parir a Ojo de Liebre.

   Esa oquedad natural permite la entrada de diversas especies como la sierra y el calamar, especies marinas que vienen a aliviar la economía de los pescadores ribereños del golfo de California.
 


Aurelio Puppo, sobrino de Manuel, maquinista del barco San Miguel, le tomó esta foto a su tío (el del brazo extendido) junto a dos amigos del Puerto de Mazatlán, sin imaginarse que el adiós de su pariente sería el último que se registrara con esta impresión pues la tripulación junto al barco desaparecieron en el fondo del mar, a la altura de la línea que se conoce como falla de San Andrés, a 20 millas de la isla Cerralvo y a 20 millas de Ensenada de Muertos. (Hoy Bahía de Ensueño)

  Jacques-Yves Cousteau, en el pequeño submarino Aqualung, recorrió el lugar, encontrando sólo al barco Korrigan IV y un barco atunero en el banco conocido como del Charro.

viernes, 24 de abril de 2015

Cultura


Arturo Geraldo

Un Diamante Cultural

para Baja California Sur


   A principio de 1960, Arturo Gallardo Sandoval se auto-exilió después de recibir, en carne propia una andanada de mitotes, ideada por los suegros, esposa e incipiente “cebado” que le hirieron el espíritu, le dañaron el alma y le inquietaron la conciencia.

   Se refugió en la frontera norte de California, donde se inició como creador de libros catártico-históricos, a veces divertidos, alegres, animados, pocas veces burlescos, pero eso sí campechanos, y sobre todo entretenidos. Sus libros cuentan la historia, por él vivida y demostrada, de los años de 1930 hasta las postrimerías de los años 2010. También narra otras épocas, antes y después de los primeros 30 años que le obligaron a huir del miedo que genera el rumor colectivo.

   Arturo es el mejor cronista del pueblo paceño, aunque se encuentre actualmente en la fronteriza Tijuana, no valorado por las autoridades, civiles y militares, en materia cultural. Cuenta con el acervo que no tiene el cronista del estado, mucho menos el de la ciudad, por ser éste de otra región territorial (tahualila les dicen los choyeros)

   Los políticos se han, y se valen de los lamesuelas para construir su propia historia, provocando que los auténticos conocedores de la memoria cultural, nacidos en tierras Guaycuras e hijos de verdaderos Californios, busquen trabajo en otras latitudes por la falta de oportunidades que les roban los compinches en las instituciones culturales.

   Arturo que sus apellidos deben ser Gallardo Sandoval, utiliza como alter ego el de Arturo Geraldo, con él rubrica sus, hasta ahora, 25 libros. Se inició con Vientos del Sur, donde practica catarsis de conciencia, del alma y espiritual, por el agravio que sufrió por una mala mujer, por unos suegros sin escrúpulos y por una sociedad mal informada.

   El rumor es la mejor arma para dañar al ser humano, sobre todo, en los pueblos chicos; la maledicencia causa más daño que el cáncer, la diabetes o los virus mutados por los laboratorios “oficiales” como el sida, la influenza porcina, y esas otras pandemias sicológicas suministradas por los gobiernos totalitarios, y que luego se descubre que se les “escapó” de los tubos de ensayo.

   Dejar crecer una pandemia mitoteril (esto quiere decir, según la Real Academia de la Lengua Choyera: mitote burlesco) es, morir poco a poco. Morir por dentro. Quedar hueco por dentro, como algunos árboles, pero de pie. Resistir un embate de esta naturaleza no tiene cura, pues asesinan el espíritu de quien la padece. La mejor salida es la retirada airosa (aunque parezca pleonasmo) sin voltear pa´ tras, como el soberbio Rey de la Selva cuando no alcanza la presa escabullida.

   Arturo alcanzó los favores de una dama que se creyó especial, pero hija de padres miserables, pobres por naturaleza. Ella pensaba construir una vida mejor a costa de los que fuera, el descrédito si fuera posible. El demérito llegó pero para utilizarlo en contra del pobre telegrafista que trabajaba con Pancho King en la XENT de BCS.

   Cuenta en sus libros que fue militar desde temprana edad, evento que le permitió conocer los desmanes de los soldados en contra de la población indefensa, todo por proteger a los pudientes, a los políticos perversos y criminales que no se tientan el corazón para dañar a familias enteras.

   Hacer catarsis en un libro puede dejar sinsabores a los familiares de los protagonistas, como debió de ser, años después, para Esthela Ponce Beltrán, presidenta municipal de La Paz y candidata a diputada federal por la vía de la proporcionalidad, pues es a su madre y a sus abuelos maternos a quien hace referencia el escritor exiliado en la fronteriza Tijuana.

   La temporalidad se enmarca en los años 50´s, una vez que solicitó su baja del Glorioso Ejército Mexicano e ingresó a Telégrafos Nacionales, en 1953.

   Los habitantes de Baja California Sur vivían en esos momentos una terrible depresión emocional por la política humillante de sus gobernantes que traspasaban el Poder entre los de un sólo grupo. En ese entonces el pueblo, consciente de sus derechos y obligaciones empezaba a protestar enérgicamente, haciendo que sus gritos de descontento se escucharan en palacio nacional, con resultados positivos para los Sudcalifornianos.

   En esa época llegó a La Paz Francisco King Rondero (QEPD) un hombre de unos 35 años de edad, con un valor civil a toda prueba que se encargó de encender la chispa de la inconformidad entre los ciudadanos, a través del FUS (Frente Unido de Sudcalifornianos) para cambiar el rumbo de la política territorial.

   Pancho King, como después se le conoció entre amigos, llegó a La Paz para instalar la primer estación de radio, quién no se concretó a aumentar sus caudales con el medio de comunicación, (como lo hacen todos los que actualmente se ostentan como dueños de las “empresas editoriales”) sino que se unió al pueblo y luchó por la tierra adoptiva que le merece un reconocimiento a corto plazo.

   Cuenta Arturo que don Pancho King se subió a un improvisado templete, en las afueras de palacio municipal, donde fustigó duramente a las autoridades ante la expectación de la concurrencia que no podía creer que un hombre, un civil cualquiera, tuviera las agallas para gritarle públicamente sus verdades a los testaferros del régimen, despertando en esa forma el espíritu cívico del pueblo, que desde ese momento empezaron a fermentar sus inquietudes, convencidos que los grandes movimientos sociales se gestan en el corazón de los hombres libres, dispuestos a morir por una causa noble, porque la vida no tiene ningún mérito sino se templa en el crisol de la dignidad.

   Precisamente – narra el autor – cuando empezó a funcionar la estación de radio, don Pancho ocupó de un telegrafista para que le recibiera las noticias trasmitidas por la cadena García Valseca. Contrató a Arturo Gallardo Sandoval donde conoció (en las instalaciones de la XENT) a la señorita Beltrán, quién cambió dramáticamente el rumbo de su existencia.

   Nuestro Diamante cultural, en ese entonces en bruto, no era un santo ni pretendía serlo, él mismo reconoce que asistía al burdel “El Ranchito” que regenteaba Cuco Moyrón, donde conoció a una puta arrabalera, mazatleca, de nombre Sara con la atenuante a su vida cabaretera de que era muy bonita, con esa belleza extraña que poseen algunas meretrices que rayan en la vulgaridad.

   Describir más del libro Vientos del Sur, y sobre la vida personal con la señorita Beltrán, provocaría en el biógrafo gratuito de Geraldo, serio daño personal con los voraces políticos que “resguardan” la integridad de ex líder priísta. Pero sí podemos narrar parte de sus experiencias, primero como escritor urbano y luego como ranchero, pugilista, jinete ocasional, soldado y nadador (desde el varadero de Abaroa hasta el Mogote, sí, esa porción de tierra que nos robó Leonel Cota, y familiares que nos tienen adormecidos por tanta droga que dosifican por medio de Los Layos, los Villas y los Quiroz y ahora con la ola de ejecuciones de parte del Cochi, el Josesón, el Compadrón, el mini lic, el Rayo el Damaso y otros)

(Primera de 25 partes)

sábado, 1 de octubre de 2011

TV abierta

¡Por fin el canal del Congreso estará en la televisión popular!
Ya no será exclusivo de los que tienen dinero el ver y escuchar las ponencias, conferencias, noticias, reformas y demás acuerdos legislativos. Dentro de unos meses se aprobará la ley para que todo México se entere qué es lo que hacen los diputados y senadores, y que no hacen también. Se podrá saber quienes suben a tribuna para que después no vengan nuestros 'representantes populares' que hicieron esto o lo otro. ¡Ya no nos podrán mentir! Con la señal popular podremos saber lo faltista o guevones que son nuestros diputados o senadores.
Ahora bien. Con las burradas que cometen nuestros diputados y senadores, podremos exigirles, en primer lugar, que ya no suban o participen en sus reuniones representando a sus bancadas, ¡no!, deben hacerlo a nombre del pueblo que fue quien los elegió, o permite que sigan cobrando sin hacer nada.
Con la apertura de este blog queremos llegar hasta los más oscuros rincones de la complicidad, de la impunidad y de las raterías de los funcionarios públicos y/o representantes populares. No nos meteremos con los narcos, mucho menos con los 'puchadores de banqueta'. Esa es bronca de otros.
   Para conocer sobre lo negro de la historia podrán consultar El Guaycura de Los Dolores en la dirección http://crcelpropiadebcs.blogspot.com/ donde encontrarán la voz de un choyero regionalista, que al parecer, no quiere a los tahualilas.
Lo que hace el Congreso de la Unión no nos llega a Baja California Sur, pues los diputados y senadores elitistas sólo informan a sus iguales en grandes salones con aire acondicionado y selectas viandas acompañadas de esquisitos vinos ensenadenses.
No sabemos que México fue condenado a la reparación del daño por la guerra sucia que sostuvieron los prístas en contra del pueblo en los años 70s y 80´s; no sabemos que ahora somos personas humanas y no sólo ciudadanos; no sabemos que ahora si podemos denunciar a los soldados matones; no sabemos porque los diputados y senadores no informan, mucho menos los medios de comunicación, o si lo informan, lo hacen para unos cuantos.